El Jeep Wrangler Rubicon (prueba) es uno de los todoterrenos actuales más capaces y duros, demostrando su buen hacer fuera del asfalto una y otra vez. Sin embargo, el 4x4 americano ha cedido ante una situación que no sido de ningún agrado para su propietario, quien, literalmente, se ha quedado sin coche.

Y es que ha tenido que despedirse del idolatrado V6 por una situación totalmente evitable: ser remolcado con la reductora puesta. Con esta premisa, el seis cilindros en "v" ha dicho adiós para siempre, dejando un desolador contexto a su dueño que había recorrido con él tan solo 16.000 kilómetros.

Destrozado el motor de un Jeep Wrangler por haber sido remolcado con la reductora puesta

Estamos ante un propulsor con una buena fama y fiabilidad, pero esto no ha impedido que su bloque se rompiese. Y es que es normal, ya que cuando este Wrangler fue remolcado se encontraba no solo con la reductora puesta, sino también con la primera engranada.

Recordemos que esta configuración está pensada para afrontar zonas peliagudas y de poca adherencia a baja velocidad. Sin embargo, en el momento en el que se remolcó con impetú el 4x4 americano, se estimó una velocidad de unos 88 km/h, lo que equivale al motor girando a unas 50.000 revoluciones.

Y es que era tan alta la velocidad de giro que el cigüeñal fue arrancado, provocando que dos de los seis pistones se fuesen hacia el bloque junto con las bielas. La caja de transferencia explotó, mientras que el embrague y el volante de inercia salieron despedidos.

Los daños han conseguido que la factura a pagar sea de 30.000 dólares sin mano de obra incluida. Como colofón de esta desgraciada historia, la garantía oficial no cubre las reparaciones, y todo apunta a que el seguro declarará como siniestro el coche.

  • Actualización: el autor del vídeo ha decidido borrarlo de Youtube, pero otro usuario lo ha subido de nuevo. Aquí te dejamos otra imagen de cómo quedó el motor: