El próximo 14 de octubre Renault desvelará el esperado R4, una reinterpretación del mítico utilitario lanzado en 1961, siguiendo la estrategia que inició con el Renault 5 E-Tech. Pero, si quieres tener ya uno, puede recurrir a esta copia del antiguo Renault 4 en Japón.

El ‘cuatro latas’ fue un éxito rotundo de la firma francesa. Estuvo en producción hasta 1993 y se vendieron más de ocho millones de unidades en todo el mundo, muchas de ellas fabricadas en España por FASA-Renault (esta es su historia). Actualmente, este coche sigue siendo muy apreciado y todavía se pueden encontrar muchos en zonas rurales de España. También lo adoran en Japón, donde existe un club de aficionados desde 1991.

La copia del antiguo Renault 4 en Japón

No se podría entender el éxito del 4L en Japón sin mencionar los kei cars, utilitarios pequeños de entre dos y 3,4 metros de longitud, formas muy cuadradas y carrocerías de tipo turismo, SUV y hasta furgoneta. Son muy populares en el país del extremo oriente. Mecánicamente, estos coches no pueden superar por ley los 660 centímetros cúbicos ni los 64 CV. De esta forma, quedan exento de los impuestos y pólizas de seguro.

Partiendo de un kei car, el Suzuki Alto Lapin, la empresa japonesa Dream AutoMotive Development & Design (DAMD) lo transforma en un Renault 4. Y hay que decir que el parecido es evidente. El kit incluye la parrilla frontal, el capó delantero, los faros redondos, los guardabarros delanteros con la señalización lateral, protecciones laterales como las de la versión GTL, paragolpes delantero y trasero, portón trasero con luces y embellecedores de puertas.

En función del acabado, el coste del kit estético oscila entre los 382.800 y los 418.000 yenes, entre 2.300 y 2.500 euros. El éxito en Japón es enorme, hasta el punto de que el Club Renault 4 ha permitido el ingreso de esta copia del Renault 4 para acudir a las concentraciones. Afortunadamente, En España no hace falta hacer ninguna imitación, ya que es fácil encontrar unidades originales del R4 en funcionamiento y en buen estado, por un precio que todavía no es excesivo.