En países como España es imprescindible el uso del aire acondicionado cuando llega el verano, especialmente, en la parte más meridional del país, donde el calor aprieta y está presente durante varios meses. Con el tiempo, estos sistemas pueden dejar de enfriar y requerir una recarga. Esta operación se hace en cualquier taller especializado, pero también la puedes hacer tú. Vamos a ver cómo recargar el aire acondicionado del coche uno mismo.
El aire acondicionado es un elemento muy importante en un automóvil, no sólo por una cuestión de confort, sino también de seguridad, ya que mantiene el interior a una temperatura adecuada, reduciendo la fatiga y la somnolencia al volante. El sistema debería durar toda la vida útil del coche, pero pueden aparecer fugas que impidan que salga aire frío.
El funcionamiento del aire acondicionado del coche es bastante sencillo: hay un circuito estanco por donde circula un gas que enfría el aire del exterior mediante un compresor. Pero el circuito tiene unas juntas de goma que pueden deteriorarse con el tiempo, provocando grietas por donde se escape el gas. En esos casos, hay que vaciar el gas que hay en el circuito para comprobar con una máquina de vacío dónde está el problema.
Pasos para recargar el aire acondicionado del coche uno mismo
En uno de sus vídeos en YouTube, el especialista Rubén Fidalgo nos explica cómo recargar el aire acondicionado del coche sin ir al taller. Para ello, hay que comprar un kit que incluye dos productos: un bote con un gas sellador de fugas y otro de aceite, más un tercero de nuevo gas, si fuera necesario.
El primer paso es encender el coche y activar el aire acondicionado a la temperatura mínima para que empiece a trabajar y rellenar con el sellador de fugas. La recarga se hace por el tubo de baja del compresor. El kit incluye un manguito que une los botes con el compresor. En el extremo que se conecta al bote, cuenta con una especie de llave que abre y cierra el paso del gas, de manera que podemos regular el caudal que entra.
Conectamos el manguito al bote del gas. Una vez conectado el bote de fugas con el tubo de baja del compresor, hay que dejarlo durante 15 minutos. El manguito incluye un manómetro que indica la presión, que nunca debe llegar a la zona roja.
Pasado ese tiempo, hay que sustituir el bote del sellador de fugas por el de aceite. En este caso, hay que controlar siempre la presión en el manómetro y evitar que llegue a la zona roja, regulándola con la llave del manguito. Igual que con el sellador de fugas, hay que esperar otro cuarto de hora. Completado el proceso, ya debería estar cargado el aire acondicionado. En este caso, no ha echo falta el segundo bote de gas.
¿Compensa hacerlo uno mismo?
Recargar el aire acondicionado del coche uno mismo tiene sus ventajas e inconvenientes. Para empezar, en un taller profesional hacen el vaciado del circuito que decíamos más arriba para comprobar con una máquina de vacío si hay algún problema o fuga. Esto no lo podemos hacer nosotros ni tampoco podemos saber cuántos residuos y aceite se han quedado de la anterior recarga.
En cuanto a precio, sale más barato hacer la recarga uno mismo que acudir a un especialista. Un kit puede costar entre 30 y 80 euros, dependiendo de los elementos que contenga, mientras que una recarga en un taller oscila entre 70 y 100 euros, aunque puede llegar hasta los 160 euros, en caso de usar gas R1234YF.