Es normal ver listas de coches de segunda mano que debes comprar. Ahora bien, ¿cuáles son los que debes evitar y por qué? Eso es lo que te vamos a explicar en este ranking, en en que hemos hecho una selección de varios modelos que no deberías comprar, y te desvelamos la razones por las que no hacerlo. ¿Estás de acuerdo? ¿Echas alguno en falta?

Audi A2

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El A2 fue un utilitario comercializado por Audi entre mediados de los '90 y mediados de los 2000. Era un adelantado a su tiempo por ostentar un consumo de combustible ridículo y por disponer de una aerodinámica muy trabajada. Sin embargo, su carrocería era de aluminio, por lo que todo lo que ahorraba en peso lo añadía en dolores de cabeza si tenías el más mínimo golpe con él.

Fiat Doblò

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Entre los años 2001 y 2010, Fiat comercializó un comercial ligero que es uno de los coches de segunda mano que debes evitar. ¿Su nombre? Doblò. ¿Sus problemas? Fallos mecánicos por doquier. Los más recurrentes son unas bombas de agua de dudosa estanqueidad y unas cabezas de los cilindros que se quemaban fácilmente. Además, al escape no le costaba oxidarse, y los atascos en el cierre centralizado eran comunes.

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Nissan Almera

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El Nissan Almera de mediados de los 2000 no era un mal coche. Resultaba atractivo y sus motores, por lo general, eran fiables. Los diésel corrían bastante. Eso sí, si eres de aquellos a los que les gusta tener el coche impoluto, este Nissan no es para ti. Su paragolpes delantero se deformaba y se hundía con solo mirarlo. Como te dieran un 'toque' aparcando, por muy suave que fuese, ya podías olvidarte de que volviese a su posición original.

Jaguar S-Type

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Los Jaguar de la época de este S-Type tenían fama de ser coches muy cómodos y lujosos. Sin embargo, de fiabilidad no andaban muy sobrados. En el modelo de 2002, la caja de cambios automática daba buena cuenta de ello, ya que solía 'olvidarse' de insertar la cuarta y la quinta relación. Además, en los V8 las guías de la cadena de transmisión solían romperse: eran de plástico.

Peugeot 206

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Un gran porcentaje de los 206 vendidos por Peugeot entre 1998 y 2012 sufrieron averías. Los más comunes fueron un desgaste prematuro en el sistema de frenos, la pérdida de aceite tanto del motor como de la caja de cambios o problemas en el sistema eléctrico. Asimismo, las rótulas del eje delantero también se deterioraban antes de lo debido.

Dacia Logan

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La primera generación del Logan lo 'petó' gracias a un precio de compra ridículo. No obstante, estéticamente no era demasiado agraciado. Pero eso es subjetivo. Lo objetivo en este Dacia eran sus pérdidas de aceite en motor y transmisión, así como los fallos generalizados en componentes de la suspensión, el sistema escape o la dirección.

Alfa Romeo 159

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Alfa Romeo cuenta con una inmerecida fama de fabricar coches poco fiables, pero en el caso de 159 sí que era así. Esta preciosa berlina tenía problemas en el desgaste prematuro de los discos de freno. Pero también pecaba en una regulación de los faros defectuosa y en la fijación de los muelles de su suspensión, que evidenciaba una holgura muy acusada.

Renault Mégane

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El Mégane que Renault vendió en el grueso de la década de los años 2000 era uno de los compactos más originales por diseño, si no el que más. Fue un éxito en ventas, principalmente por esta razón. Además, presumía de haber conseguido 5 estrellas en los test EuroNCAP. Pero sus problemas electrónicos eran muy comunes, la bomba de agua de los gasolina tendía a romperse fácilmente y los diésel contaban con turbos defectuosos.

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Ford Ka

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La primera generación del Ka también es uno de los peores coches de segunda mano. No en cuanto a fiabilidad, ya que Ford lo hizo muy bien en este sentido. Pero sí en lo que respecta a conservación, pues salvando varias partes construidas en plástico, el resto evidencia una corrosión cuanto menos preocupante. Una pena.

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