Jaguar X-Type

Su diseño demasiado clásico y el hecho de que en realidad compartía mucha de su técnica con el Ford Mondeo de la época provocaron que el Jaguar X-Type no fuera un éxito de ventas y que le costara dinero a la firma británica.
Específicamente, Jaguar perdió 4.690 euros por unidad producida hasta que se dejó 1.700 millones de euros cuando cesó su fabricación en 2009.








