Hay una serie de coches clásicos que merecen un sucesor. Vehículos que han marcado una época, y que a día de hoy, a pesar del paso de los años, siguen levantando pasiones. Quizá no serían los más rentables para un fabricante en caso de volver, pero sí que harían que mejorase su imagen de marca y que su popularidad subiera como la espuma. Estos son varios que pensamos que deberían volver.
Jaguar E-Type
De todos los coches Jaguar clásicos que existen, el E-Type es el más famoso y, objetivamente, el más atractivo. Incluso lo reconoció el propio Enzo Ferrari. Su motor de seis cilindros entregaba más de 250 CV de potencia, lo que le permitía alcanzar los 250 km/h de velocidad punta. Ahora está cotizadísimo, y está considerado como una de las mayores obras de arte diseñadas jamás en el mundo de la automoción.
Ferrari F40
El (prueba) Ferrari F40 no solo merece estar en esta lista de los coches clásicos que merecen un sucesor por ser el mejor Ferrari construido jamás. No. También es el último modelo de Enzo Ferrari, desarrollado bajo su supervisión. Además, tuvo una producción bastante limitada, con poco más de 1.300 unidades fabricadas. En la actualidad sigue impresionando por diseño y también por un comportamiento dinámico salvaje.
Mitsubishi Lancer Evo
Gracias a la gran influencia que ha tenido este Mitsubishi en la cultura del tuning y en el mundo de los rallyes, cualquiera con dos dedos de frente sabe que el Lancer Evo es un objeto de coleccionista. De hecho, muchos se sintieron algo huérfanos al saber que desaparecería... al igual que pasó con el WRX STI. Uno de los que merece volver a nacer.
Audi Coupé
Este Audi es uno de esos 'youngtimers' que cualquiera desearía. El Audi Coupé es un vehículo tremendamente atractivo incluso a día de hoy. Sin embargo, lo que más nos gusta de él es su versión con motor V6 de 2,8 litros de cilindrada. Delicioso por sonido, con sus 174 CV de potencia movía sus poco más de 1.300 kg con mucha alegría.
Lamborghini Miura
El Miura no solo está considerado como el primer superdeportivo que ha existido, sino también como uno de los más atractivos. Este Lamborghini se dio a conocer a mediados de los '60 y se convirtió en un modelo revolucionario. Su motor V12 sentó las bases para los del Countach, el Diablo y el Murciélago. Sería precioso poder presenciar su vuelta... pero es una quimera
Shelby Cobra
El Shelby Cobra es uno de los deportivos más especiales de todos los tiempos. Cuánto más el 427 Roadster, el más conocido de todos. Tenía suspensión independiente y era un coche extremadamente rápido. Salvaje. Aceleraba de 0 a 100 km/h en cuatro segundos, que para un coche de la década de los '60 era una barbaridad, y los neumáticos se derretían con tan solo pisar el acelerador
Mazda RX-7
Muchos fans de Mazda han estado pidiéndole a la marca japonesa el regreso del RX-7 durante años. La firma nipona ha anunciado que el motor rotativo está de vuelta, pero que lamentablemente no lo van a usar en un deportivo. Se trataba de un propulsor muy fácil de potenciar, y todo en un coche muy divertido de conducir. La versión FD cuenta con una gran demanda ahora mismo, está muy cotizada
Honda S2000
La vuelta del (prueba) Honda S2000 sería un sueño hecho realidad para muchos. Uno de los grandes competidores del Miata, pero con más potencia y mejores prestaciones. Incluso tenía un punto de elegancia. Lo mejor de todo es que estaba propulsado por uno de los mejores motores de cuatro cilindros de la Historia. La pregunta es, ¿por qué Honda no quiere seguir aumentando el mito?
Dodge Viper
El (prueba) Dodge Viper es uno de los superdeportivos más 'sexys' que han salido de Estados Unidos. Una leyenda forjada por su enorme motor V10 y la fama de tener un conductor que contase con muchas 'manos' para llevarlo rápido. Está hecho solo para correr. Ni siquiera había tiradores de puertas o aire acondicionado para ahorrar peso.
Lancia 037
El último en la lista de los coches clásicos que merecen un sucesor es un Lancia, el 037. Cualquiera que recuerde los rallyes de principios de los '80 tendrá un lugar en su corazón para este 'cohete' italiano. Han existido varios intentos de resurrección por parte de pequeñas empresas independientes, pero lo deseable sería que la firma de Turín se pusiera manos a la obra.