Las marcas japonesas siempre han jugado (y juegan) un papel muy relevante en el mundo de la automoción. Es por eso que nos parece importante tener en cuenta cuáles han sido los coches 'clásicos' Mazda que han marcado la historia del fabricante nipón. Entre los elegidos puedes encontrar todo tipo de vehículos, y hasta es posible que te lleves alguna sorpresa.
Mazda R360
¿Te has preguntado alguna vez de dónde proceden los míticos kei car japoneses? Pues este Mazda fue uno de los precursores. Un coche en formato 'Micro Machine' que salió a la luz por primera vez en el año 1960. El R360 no solo era pequeño, sino también ligero, fiel a la filosofía de menos peso es mejor a más potencia. No en vano, tenia un motor de dos cilindros que desarrollaba 17 CV... para mover sus 380 kg.
Mazda RX-7
El RX-7 también entra de lleno entre los coches clásicos Mazda a tener en cuenta a pesar de ser relativamente moderno. Sin embargo, hay varios 'youngtimers' en esta lista. Contaba con un motor rotativo sobrealimentado por turbo y un comportamiento dinámico muy ágil, favorecido por su bajo peso. Es una máquina perfecta para derrapar gracias a sus características, y a su sistema de propulsión trasera.
Mazda RX-8
En cierto modo, el Mazda RX-8 fue un coche adelantado a su tiempo y característico por varias razones. Para empezar, lo primero que se ve: su diseño. Instalaba dos puertas traseras de pequeñas dimensiones que se abrían de manera 'suicida'; es decir, en el sentido contrario al de las delanteras. Además, tenía cuatro asientos reales para adultos en un diseño de deportivo, y contaba con un motor rotativo atmosférico. Daba gusto subirlo de vueltas y oír rugir a sus más de 230 CV de potencia. ¿Lo malo? Era algo delicado por consumo de aceite.
Mazda 323
El abuelo del actual (prueba) Mazda 3 es el 323, un compacto que tuvo en la versión GTR, a la que conocimos a principio de la década de los '90, a su mayor valedor. Un hot-hatch que nació para ponerle las cosas difíciles a coches como el Lancia Delta y al que no vimos demasiado por nuestro país. Esto le aporta un halo de exclusividad y hace que esté muy cotizado por los coleccionistas. Su motor era un bloque de gasolina de cuatro cilindros y 185 CV.
Mazda Cosmo Sport
El Mazda Cosmo Sport fue el primer modelo deportivo de la firma japonesa. Tuvo una vida extremadamente longeva, pues estuvo casi tres décadas a la venta, hasta mitad de los '90. En todo ese tiempo dio para cinco entregas del Cosmo Sport, que en su primera generación erogaba 110 CV. A lo largo del tiempo, la potencia fue aumentando y en las últimas iteraciones esta llegó hasta los 130 CV.
Mazda 6 MPS
Antes de que el (prueba) Mazda 6 fuese una berlina señorial como es a día de hoy, existió una variante MPS de armas tomar. Un deportivo con mucha mala leche y un motor de 260 CV capaz de dejarte pegado al asiento. Lo que viene a ser un 'sleeper' de manual, pues era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en poco más de 6,5 segundos. Tenía un sistema de tracción a las cuatro ruedas la mar de efectivo.
Mazda MX-5
No podíamos hacer una lista con los coches clásicos Mazda más relevantes que han existido sin incluir en ella al descapotable más vendido de la Historia. Un modelo tremendamente divertido de conducir y que ya va por su cuarta generación. ¿Lo mejor? Todavía mantiene su esencia: propulsión trasera, motor atmosférico y un peso contenido. Hablamos del (prueba) Mazda MX-5, claro.