¿Cuáles son los coches de Carlos III? El nuevo y flamante monarca de Reino Unido dispone, como en cualquier familia real, de una colección de vehículos que suponen la envidia de cualquiera. Modelos que ha heredado tras la muerte de Isabel II, y por los que suspiraríamos por tener en nuestro garaje. Y es que son susceptibles de disfrutar y, sobre todo, de ir de un sitio a otro con el máximo nivel de lujo y comodidad. ¿Con cuál te quedas tú?
Rolls-Royce Silver Ghost
Entre los principales coches de Carlos III, se encuentra el que probablemente sea la joya de la corona de todos los vehículos que acaba de heredar. Se trata, cómo no, de un Rolls-Royce, la firma británica más lujosa y uno de los fabricantes más distinguidos del planeta.
En concreto, hablamos de un Rolls-Royce Siver Ghost que data del año 1924 y que, aun así, alcanza una velocidad punta de 130 km/h. Dicen las malas lenguas que su odómetro marca ya más de 900.000 kilómetros recorridos... y que sigue funcionando a la perfección.
Aston Martin DB6
No hay duda: Aston Martin era otra de esas marcas que no podían faltar en la colección de coches de Carlos III. En esta ocasión el protagonista es un DB6, uno de los clásicos más codiciados y valorados de la firma británica que, cómo no, apareció en la saga de películas de James Bond.
Un deportivo fabricado a finales de la década de los años '60. Se trata de la versión cabrio o descapotable, y fue conducido en multitud de ocasiones por la propia Isabel II. Tan solo se produjeron algo menos de 1.800 unidades de este modelo en todo el mundo.
Mercedes-Benz 600 Pullman Landaulet
Este Mercedes-Benz es uno de los pocos coches no británicos que tiene Carlos III. Ahora bien, eso no quiere decir que exhiba el máximo lujo y confort. Un vehículo que pertenece a la corona británica desde hace ya más de medio siglo. Una limusina de altos vuelos.
Una de las principales razones para adquirir este modelo alemán fueron los desfiles, pues tiene una imagen muy distinguida y además se le puede retirar la capota trasera para saludar. Tan solo se construyeron algo más de 2.000 ejemplares en todo el mundo.
Bentley Bentayga
De entre todos los coches británicos que se comercializan en la actualidad, el (prueba) Bentley Bentayga entra dentro de los más caros y lujosos. No obstante, el verdadero honor de Carlos III es disponer de la primera unidad construida de este SUV británico.
Un vehículo que no solo es amplio y de calidad, sino que también exhibe unas prestaciones sobresalientes. No en vano, monta un propulsor W12 de 6,0 litros de cilindrada y cuya potencia supera los 600 CV. Además, tiene un par motor máximo de 900 Nm y una tracción a las cuatro ruedas.
Bentley State
Este Bentley llamado State también es el máximo exponente del lujo sobre cuatro ruedas, pero es bastante más especial que el Bentayga anterior. ¿Por qué? Pues porque tan solo existen dos ejemplares en todo el mundo. ¿Y sabes qué? Que ambos pertenecen a la familia real británica.
Es una limusina con la máxima opulencia posible, y que esconde bajo el capó el mismo bloque motor que el Arnage R de la época, un V8 de 6,75 litros y 400 CV de potencia. Pero es que además está completamente blindado, tanto carrocería como ventanillas. Alcanza los 210 km/h de velocidad punta.
Jaguar Daimler V8
Jaguar es la siguiente marca británica que entra en acción en la colección de coches de Carlos III. Y sí, es otro de los modelos que fue modificado especialmente para la casa real británica, con diversas necesidades de espacio y también para transportar a su perro.
Es la versión de batalla larga de esta impresionante berlina, equipada, como su propio nombre indica, con un motor V8 de gasolina. Fue comprado y adaptado a principios de este mismo siglo.
Lincoln Cosmopolitan
El Lincoln Cosmopolitan de Carlos III es otra de esas rarezas. Especialmente por no tratarse de un vehículo patrio, ya que en la corona británica son muy apegados a su tierra en este sentido y la gran mayoría de sus coches proceden de las islas.
Aun así, tener a este norteamericano en su colección supone todo un lujo. Un vehículo fabricado en el año 1949 y, lo que es más importante, del que solo se hicieron diez unidades. Se especula con que fue un regalo de la Casa Blanca.
Land Rover Defender
La marca inglesa era la favorita de la reina Isabel II, y es por eso que resultaba habitual verla al volante de su (prueba) Land Rover Defender. Por supuesto, en su versión clásica, y no en la última generación que acaba de salir al mercado. Un todoterreno de los que ya no quedan.
En cualquier caso, dada la devoción que mostraba por la compañía, Land Rover elaboró una edición especial para ella a lo largo de este mismo año 2022 con motivo de la celebración de su 75 aniversario al mando de la corona británica. Carlos III también disfrutará de él como es debido.
McLaren Elizabeth II
El último de los coches de Carlos III también es una de las herencias más especiales de su madre. Un McLaren Elizabeth II. Y no, no te has vuelto loco y la marca inglesa ha decidido nombrar a uno de sus modelos como la recién fallecida reina. Se trata de una edición muy especial.
Así, McLaren ha rebautizado una única unidad de su Artura con este nombre. Está decorado en gris y cuenta con una insignia de Elizabeth II. Un superdeportivo con un motor de casi 700 CV de potencia y cuyo precio supera holgadamente los 200.000 euros.