Las protestas de los “chalecos amarillos”, que llevaron a destrozar y quemar coches de lujo durante el mes pasado, surgieron por la subida de los impuestos a los hidrocarburos, lo que desencadenó manifestaciones en todo el país y bloqueos de carreteras y autopistas de peaje. Sin embargo, estas no son las únicas acciones llevadas a cabo por este movimiento manifestante. Según informa el ministro del interior galo, los “chalecos amarillos” han destrozado el 60% de los radares en Francia.

Christophe Castaner, ministro del interior de Francia, ha asegurado, según recoge la BBC, que el daño deliberado era una amenaza para la seguridad vial y ponía vidas en peligro. Los manifestantes creen que los radares de velocidad son únicamente una medida que tiene el Estado para generar ingresos y que les quita el dinero a los pobres.

El 60% de los radares destrozados por los “chalecos amarillos”

Según informa la cadena pública británica, la evidencia del vandalismo es visible para cualquiera que conduzca por Francia, con radares cubiertos de pintura o cinta negra que evitan que funcionan correctamente. Las cámaras de velocidad afectadas alcanzarían el 60% de las 3.200 que se encuentran repartidas por todo el territorio francés. Castaner aseguró el jueves que los dispositivos habían sido “neutralizados, atacados o destruidos” por miembro del movimiento de protesta.

Los límites de velocidad en las carreteras francesas se redujeron de 90 a 80 km/h, una medida que, unida a la prometida subida de los impuestos a los carburantes, ha tenido como resultado la proliferación del movimiento de protesta “chalecos amarillos”. Aunque el número de personas que asisten a las protestas durante los fines de semana ha disminuido desde que el gobierno hizo algunas concesiones, el conflicto entre el movimiento popular y el Estado sigue siendo un tema de debate cotidiano en Francia.

Fuente: BBC