La firma de Hiroshima ha presentado la nueva generación del Mazda CX-5 (precio y campañas), un modelo que a finales de 2025 alcanzó los cinco millones de unidades vendidas en el mundo, erigiéndose como el tercer modelo de la compañía en superar este hito, al que, previamente, solo llegaron en su día el Mazda 323 y el Mazda3. Por eso, se trata de un pilar fundamental para la centenaria marca fundada en 1920 por Jujiro Matsuda.
Esta tercera generación llega con argumentos suficientes como para convertirse en la opción perfecta de aquellas personas que buscan un SUV refinado, práctico y de dimensiones compactas, pero con un interior muy amplio. Después de probarlo durante una semana te puedo decir cinco características por las que el Mazda CX-5 es uno de los mejores todocamino que se venden actualmente.
Con un precio de partida más ajustado que el de la generación anterior
El coste del automóvil y la mejor relación calidad-precio son los factores más importantes para el cliente a la hora de comprar y decantarse por un coche u otro. El nuevo CX-5 tiene un precio realmente competitivo dentro del segmento SUV, más aún si tenemos en cuenta que la mayoría de los rivales han incrementado precios durante los últimos años. Y es que, a pesar de equipar más tecnología, un interior de mayor calidad y un habitáculo más espacioso, el precio de partida es 2.383 euros inferior al modelo previo; parte de 35.200 euros con el acabado de acceso a gama, aunque con la campaña de lanzamiento y las opciones de financiación, la cifra se ve reducida a 29.995 euros.
A pesar de su ajustado precio, el equipamiento de serie es realmente completo e incluye llantas de aleación de 17 pulgadas, faros LED, volante y pomo tapizados en piel, cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas, pantalla táctil central de 12,9 pulgadas con Google integrado y conectividad con Apple CarPlay 8 y Android Auto y sistema de sonido con 8 altavoces, entre otros elementos.
Tampoco escatima en seguridad, como pone de manifiesto los sistemas que incluye con el precio base como el Control de crucero adaptativo o la Frenada de emergencia, que junto con otros muchos como el Control de ángulo muerto avanzado, la Asistencia al conductor en caso de emergencia, el Asistente de tráfico y crucero, el de cambio de carril, el Control de crucero adaptativo, el Emergency Lane Keeping o el Monitor de visión 360° le han servido para ser el CX-5 más seguro hasta la fecha y alcanzar las cinco estrellas EuroNCAP, la máxima puntuación.

El CX-5 2026 destaca por su precio, pero también por su excelente valor residual gracias a que es uno de los modelos con menor depreciación del mercado. Según ponen de manifiesto diferentes estudios internos, pero también de operadores de renting, a 36 meses y 15.000 km/año, el CX-5 mantiene un valor residual significativamente superior al de sus principales competidores. Los principios clave, principalmente, son tres: la elevada demanda, la estabilidad histórica del modelo y el alto reconocimiento del cliente final en el mercado de ocasión.
De esta manera, en un mercado de usados cada vez más exigente, el CX-5 destaca por ofrecer una combinación de calidad percibida, fiabilidad, eficiencia, con lo que refuerza su coste total de propiedad claramente competitivo tanto para particulares como para flotas.
Habitáculo y maletero muy amplio
Al abrir las puertas traseras aprecias que su interior es notablemente más espacioso. Unas puertas que facilitan enormemente la acción de entrar o salir, pero, sobre todo, sentar niños en sus respectivas sillitas infantiles gracias a una apertura de casi 90 grados y a que son 70 mm más anchas.
Esta nueva generación tiene una batalla 115 mm superior, por lo que ahora suma 2.815 mm. Esto se traduce en que el espacio para las rodillas en la segunda fila es 64 mm superior, y el de la cabeza, 29 mm. También los pasajeros de la primera fila disfrutan de mucho hueco, facilitando una posición cómoda y desahogada.
Pero no es la única cota en la que el nuevo CX-5 ha crecido, puesto que el maletero ha pasado de tener 522 litros a 583, con lo que ha aumentado en 61 litros. Por su parte, si se abaten los respaldos de los asientos traseros, la cifra asciende a 2.019 litros, 381 más que el modelo previo. Cabe mencionar que la profundidad del suelo de carga se ha ampliado en 45 mm.
Diseño Kodo actualizado
Si antes mencionábamos el precio como el factor fundamental a la hora de comprar un coche, el segundo es el diseño. En este aspecto, Mazda, desde el Cosmo Sport 110 S, siempre se ha caracterizado por la sugerente imagen de sus coches.
El CX-5 fue el primer modelo de la marca que adoptó la filosofía de diseño Kodo junto con la tecnología Skyactiv, y marcó la pauta para la evolución del diseño. La tercera generación es perfectamente reconocible como un CX-5 a pesar de sus nuevas proporciones, que son más elegantes y precisas, gracias a su silueta característica desde sus inicios.

Adopta el concepto de diseño ‘Wearable Gear’, un término que refleja la capacidad del vehículo para adaptarse de forma natural a diferentes estilos de vida y que, gracias a su flexibilidad, se mueve como pez en el agua en la ciudad pero que se desenvuelve en escenarios más aventureros.
La sección delantera del vehículo es más alta. El frontal es más robusto y adopta la parrilla de formas típicas de Mazda, flanqueada por unos pilotos más afilados. Por su parte, del perfil llaman la atención tanto los pasos de rueda, que ahora son más musculosos, como las llantas de aleación que acogen (parten de las 17 pulgadas y tienen un acabado en gris metalizado, pero pueden llegar a las 19) y las superficies y líneas nítidas que transmiten movimiento.
Respecto a la trasera, como el todocamino ha ganado 15 mm adicionales de anchura, parece mucho más aplomado. El toque de distinción lo consigue con unos nuevos grupos ópticos LED y con las letras que forman la palabra ‘MAZDA’ en el centro del portón sustituyendo al clásico logotipo. Y la nota de color la ponen cualquiera de los ocho tonos de pintura exterior, entre los que se halla el nuevo Navy Blue, que se incorpora por primera vez a la gama de Mazda y que emplea distintos tipos de mica.
Motor ecológico con etiqueta ECO
Desde sus inicios, Mazda se ha caracterizado por acertar yendo a contracorriente. Apostó por un motor rotativo para alguno de sus vehículos, consiguiendo grandes productos como el RX-7 o el RX-8, pero también victorias en competición, como la lograda en 1991 por el Mazda 787B en las 24 Horas de Le Mans, convirtiéndose en el primer fabricante japonés y el único motor rotativo en ganar la carrera de resistencia más dura y prestigiosa del mundo. También por crear un biplaza ligero y descapotable, el MX-5, que desde 1989 y tras cuatro generaciones, sigue siendo un objeto de deseo.
El CX-5 2026 equipa un motor con el que se asegura una agradable aceleración. Un motor atmosférico con la cilindrada adecuada sigue destacando en fiabilidad, suavidad, entrega lineal de par, estabilidad de consumo y durabilidad, aspectos cada vez más valorados por quienes buscan una experiencia de conducción natural y un coste de propiedad contenido a largo plazo.
Se trata del gasolina e-Skyactiv G de 2,5 litros recientemente optimizado, asistido por el sistema de hibridación ligera Mazda M Hybrid de 24 V, con lo que gracias a ello, su parabrisas luce la tan codiciada etiqueta ECO de la DGT.

Ese sistema mild hybrid junto con el de desconexión de cilindros, que puede apagar dos de los cuatro y que permite conseguir un consumo medio de 7,0 l/100 km. Asimismo, las emisiones han sido adaptadas a normativa Euro 6e.
El motor se ha desarrollado en la sede central de Mazda en Hiroshima y se ha adaptado a las condiciones de conducción de Europa en el centro de I+D de la marca en Oberursel (Alemania). Rinde 141 CV y desarrolla un par máximo de 238 Nm. Respecto al anterior 2.0, presume de hasta un 19% más de par en regímenes bajos y medios.
Trabaja junto con un cambio automático de 6 velocidades, que se ha recalibrado y que se ha puesto al día el control mediante el convertidor de par hidráulico. Gracias a estas mejoras, se ha reducido la frecuencia de los cambios y se obtienen unas transiciones más fluidas o más marcadas. Además, permite subir o bajar de marcha desde las levas del volante o desde la palanca, opción que se agradece y que han perdido la gran mayoría de sus competidores.
Confort de marcha maridado con sensaciones dinámicas
Si algo caracteriza a los coches creados por Mazda es su excelente equilibrio entre comodidad y deportividad, y en esta generación, el ‘jinba ittai’, la sensación de fusión entre el coche y el conductor, ha aumentado.
El nuevo Mazda CX -5 incorpora una serie de novedades en el chasis y la suspensión, adaptadas a las carreteras de Europa. Ahora equipa muelles más blandos, se han afinado los amortiguadores y aumentado su acción de rebote para que absorban mejor las irregularidades del firme y se ha ajustado el tamaño de las barras estabilizadoras, todo ello para conseguir un coche más confortable. A pesar de esta ganancia en comodidad, no ha perdido ni un ápice en dinamismo.

Asimismo, se ha instalado mayor material aislante y de absorción acústica en puntos clave del todocamino para reducir al mínimo absoluto el ruido que se filtra al habitáculo y también equipado al motor con ejes contrarrotantes, reduciendo las vibraciones que se perciben. De esta forma, el NVH (por sus siglas en inglés: Noise, Vibration and Harshness, Ruido, Vibración y Dureza), se ha mejorado.
Por esta serie de características, el nuevo Mazda CX-5 es uno de los mejores SUV de todo el mercado; un vehículo perfecto para familias y usuarios que priorizan la versatilidad diaria y que buscan un automóvil cómodo, espacioso, tecnológico, seguro y con un motor tan potente como eficiente.











