Mohammed Ben Sulayem es el presidente de la FIA y suele asistir a todas las carreras de la Fórmula 1. Actualmente, anda intentando recuperarlos motores V8 para los monoplazas. Le encanta esta arquitectura mecánica y los coches americano, no así los europeos.
En una entrevista a The Drive durante el Gran Premio de Estados Unidos de Fórmula 1 en Austin, Ben Sulayem se explayó sobre los autos estadounidenses, sus motores V8 y las restauraciones con modificaciones.
Kimi Antonelli se proclama campeón del mundo en el GP de México
Explicó de dónde proviene su pasión por los automóviles grandes, por qué le gustan tanto y por qué construir o restaurar un vehículo es más gratificante que comprar uno que ya esté en perfectas condiciones.
“Me encantan los V8 americanos. Hay que recordar dónde me crié [Emiratos Árabes Unidos]: carreteras despejadas, combustible barato, lo mismo que en Estados Unidos, así que los coches americanos encajan muy bien allí”.
A Mohammed Ben Sulayem le encantan los restomod
Ver esta publicación en Instagram
“Incluso hoy en día en Estados Unidos todo gira en torno al V8. El rugido, la sensación de libertad... ya sabes, vengo a Estados Unidos y aquí hay coches grandes, y tienen presencia. Voy a Europa y tienen cajas de cerillas”.
“A pesar de tener una colección de superdeportivos, los que más disfruto son mis restomods. Me encantan porque los hago yo mismo. No se trata de pagarle a una empresa cientos de miles de dólares para que me entregue el coche. No, se trata del proceso”.
“Se trata de probar el manejo, cortar el chasis delantero, instalar uno diferente, reubicar el motor, etc. La suspensión tiene que ser perfecta en cuanto a compresión y extensión, las ruedas, los frenos, la cremallera de dirección, la columna de dirección, todo”, añadió Ben Sulayem.
El presidente de la FIA tiene 160 coches americanos
La colección de coches de Ben Sulayem se caracteriza por su calidad y cantidad. En ella se incluyen joyas como un Mercedes-AMG One, un CLK-GTR Strassenversion, un Ferrari Daytona SP3, un Bugatti Bolide, un Koenigsegg Agera RS, un Lexus LFA o un GMA T.50, hasta clásicos como un Jaguar XJ220, Mercedes 300SL y Ferrari F40.
Se desconoce la cifra exacta de coches que hay en su colección. Sin embargo, cuando le preguntaron por el número de modelos estadounidenses que posee, rápidamente contestó: “160”.
Preguntado por cuál sería el vehículo que elegiría si sólo pudiera escoger uno, tampoco se lo pensó dos veces: “Un Cadillac, sin duda. Son grandes y por algo los llaman ‘barcos de carretera’. Se sienten muy bien en la carretera.









