Un coche usado es una oportunidad para quien no puede o no quiere comprarse un vehículo nuevo, bien sea porque busca una opción económica o porque no le gusta los automóviles modernos (cada vez hay más de lo segundo). Por desgracia, es un mercado en el que es relativamente fácil ser estafado. Para evitarlo, una página de Facebook desvela el historial de siniestros oculto de algunos coches que se venden en el mercado de segunda mano.
Afortunadamente para los compradores, hoy hay empresas que ofrecen servicios de inspección de los vehículos antes de comprarlos para evitar problemas. Hay muchos vehículos que se venden como si estuvieran en muy buen estado, pero, en realidad, tienen muchos más kilómetros de lo que marcan o que han sufrido accidentes graves.
Dodgy Car, la página de Facebook que destapa siniestros ocultos de los coches de segunda mano
Se llama Dodgy Car, con sede en Reino Unido, y se dedica a señalar los anuncios de vehículos usados ocultan historiales, digamos, cuestionables… Según indican desde la plataforma, no todos los vehículos recuperados o muy dañados se reflejan en la comprobación HPI, el informe del historial de vehículos del Reino Unido. En algunos casos, las reclamaciones de seguros no se incorporan inmediatamente a la base de datos Motor Insurance Anti-Fraud & Theft Register (MIAFTR por sus siglas en inglés) o Registro contra el Fraude y el Robo de Seguros de Automóviles en español y, según se informa, las actualizaciones pueden tardar meses o incluso años en aparecer.
Aun así, la verificación cruzada de un número de identificación del vehículo (VIN) a través de bases de datos especializadas y listados archivados a veces puede revelar el historial de un coche. Ese es el método que utiliza esta página página y sus seguidores, que suelen respaldar sus afirmaciones con capturas de pantalla y registros fotográficos de subastas o listados anteriores.
El objetivo es ayudar a los posibles compradores a tomar decisiones más informadas y evitar anuncios potencialmente engañosos. Muchos de los vehículos señalados se describen como procedentes de subastas o requisados y no están registrados. Tras reparar la carrocería y, a menudo, realizar un rápido retoque estético, como pintar las ruedas de negro, vuelven a aparecer en el mercado presentados como “nuevos”.
Al no llevar ninguna marca oficial, una comprobación estándar del historial puede dar un resultado limpio, lo que podría dejar a los compradores con un coche que puede tener reparaciones estructurales subyacentes y un valor de mercado muy inferior al que pagaron.
Fuente: Carscops









