La seguridad inteligente de un coche se refiere al conjunto de sistemas avanzados de seguridad activa y pasiva que mejoran la protección.
Uno de los aspectos que más ha evolucionado en los automóviles es la seguridad. Nada tienen que ver los coches de hace 50 o 60 años con los de ahora. El avance ha sido sobresaliente desde que apareció el cinturón de seguridad, un sistema de seguridad pasiva que supuso un gran paso para reducir las lesiones y muertes por accidentes de tráfico y que sigue siendo el elemento de seguridad más importante del vehículo. La evolución tecnológica ha sido tan grande que hoy hablamos de seguridad inteligente del coche. Vamos a explicar qué significa este concepto y cómo funcionan los coches inteligentes.
¿Qué es la seguridad inteligente del coche?
Por seguridad inteligente entendemos el conjunto de sistemas avanzados que incorporan los vehículos para ayudar al conductor en la conducción y prevenir accidentes. Se trata de dispositivos electrónicos que se apoyan en sensores, cámaras y algoritmos, e incluyen funciones de frenado automático de emergencia, control de crucero adaptativo, asistencia de cambio involuntario de carril o aviso de puntos ciegos, entre otros.

Seguridad inteligente del coche, de los cinturones a los sistemas ADAS
Este conjunto de sistemas se conoce como ADAS, por sus siglas en inglés (Sistemas Avanzados de Asistencia al Conductor en español). Como explica la Dirección General de Tráfico, actúan con distinto rango de autonomía respecto al conductor y pueden intervenir en diversos sistemas de los vehículos, como el freno, el acelerador, la dirección o la señalización. Incluso, son capaces de detectar el estado de alerta del propio conductor e identificar la señalización vial, entre otras muchas capacidades.

Estos elementos de seguridad inteligente del coche aparecieron primero en los modelos de alta gama, especialmente, en los fabricantes premium. Pero, progresivamente, se han incorporado en gamas medias y bajas de fabricantes generalistas debido a la normativa europea de seguridad.
La normativa europea que impulsó los sistemas ADAS
En 2019, la Unión Europea aprobó el Nuevo Reglamento de Seguridad 2019/2144, que recogía la nueva regulación de requisitos de seguridad general de los vehículos, de la protección de sus ocupantes y de los usuarios vulnerables de la vía pública.
El objetivo era reducir significativamente las muertes y lesiones graves en las carreteras mediante la introducción de tecnologías de seguridad inteligente en los coches como un equipamiento normalizado. Al mismo tiempo, se pretendía mejorar la competitividad de los fabricantes de automóviles de la UE en el mercado mundial, proporcionando el primer marco jurídico de la Unión para los vehículos automatizados y totalmente automatizados.
Cómo funcionan los sistemas avanzados que equipan hoy los coches inteligentes
¿Cómo funcionan estos sistemas avanzados que equipan hoy los coches inteligentes? Uno de los elementos más extendidos es el asistente de velocidad inteligente (ISA), que ayuda a conocer y respetar el límite de velocidad, interviniendo en el sistema de transmisión para adaptar la velocidad del vehículo a la señalización de la vía por la que se circula.
Pero hay más: la alerta de tráfico trasero cruzado (RCTA), que supervisa el tráfico trasero en sentido transversal al salir marcha atrás de un hueco de aparcamiento en batería; la detección de somnolencia (DDR), que avisa al conductor cuando pierde la concentración al volante, ya sea por fatiga, sueño u otras causas; el sistema de frenada autónoma de emergencia con detección de peatones y ciclistas (AEB + P + C ), que frena el vehículo cuando detecta peatones y ciclistas, evitando una colisión o mitigando sus consecuencias.

Sin olvidar el sistema EDR (Registrador de Datos de Eventos), que funciona como las cajas negras de los aviones; los airbags inteligentes, habitáculos deformables, asientos con sensores biométricos, cinturones activos y sistema eCall que avisan automáticamente a emergencias tras una colisión, entre otros.
La seguridad inteligente del coche ha permitido reducir el número de accidentes de tráfico y sus consecuencias. De cara a los próximos años, se espera que estos sistemas avanzados contribuyan a disminuir en un 40% los siniestros viales, evitando el 30% de fallecidos y casi el 40% de lesiones graves que causan actualmente, según la Fundación para la Seguridad Vial (FESVIAL).





