A priori puede parecer que la gama del fabricante rumano Dacia es sota, caballo y rey. Ahora bien, estamos seguros de que hay modelos de Dacia que seguro no conoces. Y si los conoces, puedes considerarte un buen entendido en la marca del Grupo Renault, sobre todo en lo que se refiere a su historia. Aquí van seis buenos ejemplos de ello:
Dacia 1100
En 1966, cuando fue fundada la empresa, se firmó un acuerdo de licencia con Renault. Gracias a éste, Dacia podía producir algunos de los vehículos franceses. El primero fue el Dacia 1100, un Renault 8 con el logotipo de Dacia que fue producido desde 1968 hasta 1972.

Este automóvil con motor trasero fue regalado al dictador de la República Socialista de Rumania, Nicolae Ceaușescu, quien lo condujo, aunque prefería ponerse al volante de su Rolls-Royce, a pesar de que en aquella época estaban prohibidas las importaciones. Ventajas que tiene ser un dictador.
Dacia Solenza
El Dacia Solenza fue un utilitario con carrocería de tres volúmenes que estuvo a la venta a principios de la década de los 2000, entre principios de siglo y el año 2005. Seguramente sea uno de los Dalias que seguro no conoces porque su sucesor es más que famoso: el Logan.

El Solenza llegó para coger el relevo del Supernova, añadiendo varias (pero sutiles) mejoras a un modelo que se encargó de reemplazar al Nova. Como buen Dacia, tenía un planteamiento eminentemente 'low cost', aunque existió una versión llamada Scala, el tope de gama, con llantas y aire acondicionado de serie, entre otros.
Dacia Liberta
El Dacia Liberta, también conocido como Dacia 1325, se remonta a unos años más atrás, por lo que su diseño no era tan fino como los modelos lanzados a partir de los años 2000. La firma rumana produjo este vehículo desde principios hasta mediados de la década de los '90, y se comercializó con una carrocería hatchback de seis puertas.

Su cometido era el de suceder al Dacia 1320 y se podía escoger entre dos motorizaciones de gasolina diferentes, una con 1,4 litros y 62 CV de potencia, y otra con 1,6 litros de cubicare y una potencia de 72 CV. Sea como fuere, ambos podían mover con relativa soltura a este coche, pues solo pesaba 935 kg.
Dacia 1310
Otro de los Dacia que seguro no conocías es el 1310. Esta berlina sedán se fabricó entre los años 1983 y 1989, pero cuenta con varias particularidades. Para empezar, su diseño, en donde destaca un frontal tipo 'Bocanegra'. Además, ¿a qué coche francés te recuerda su carrocería? Exacto, has dado en el clavo: a la de un Renault 12.

Y es que el Dacia 1310 es el lavado de cara del 1300, que a su vez está basado en el diseño del propio Renault 12. Dacia adquirió la licencia para comercializarlo bajo su marca y ojo, porque estuvo en producción hasta hace relativamente poco: 2006. Se elaboraba en la planta de Mioveni, en Rumanía, de donde salieron casi dos millones de ejemplares.

Dacia Nova
Entre mediados de los '90 y el año 2000 la marca rumana comercializó el Dacia Nova. Se trata de un modelo del segmento B que supone un hito en la historia de la compañía, pues es el primer coche desarrollado al completo por ingenieros rumanos, sin la mediación de su casa matriz, la francesa Renault.

La primera entrega estaba algo desfasada en el plano estético, ya que sus líneas eran demasiado cuadradas. Afortunadamente, con el paso de los años recibió una revisión en este aspecto. En cuanto a las motorizaciones, principalmente utilizó bloques del Renault 19 y del Clio. Eso sí, no se trata de una variante del Renault 11 o del Peugeot 309, como se rumorea por ahí.
Dacia 1304 Pick Up
El Dacia 1304 Pick Up también es otro de esos Dacia desconocidos por el gran público que se comercializó en la década de los años '80. Un modelo derivado de la serie 1300 (o Dacia Denem, como se le conocía en algunos mercados), que también contó con carrocerías como un coupé o una berlina sedán.

Destacaba, como casi todos los Dacia de la época, por la simpleza de sus formas, así como con unos motores de baja potencia, pero también con un poco peso. Ahora bien, la capacidad de carga, al menos por volumen, era amplísima. Un vehículo perfecto para utilizar en zonas más rurales. Y por supuesto, era un coche muy barato.
29 curiosidades sobre el mundo del motor que quizá no conozcas






