Los coches eléctricos han llegado para quedarse. Es una tecnología aún joven que está creciendo a pasos agigantados. Pero, como cualquier otra novedad, implica que muchos de sus componentes están aún en fase de mejora y evolución. Entre ellos se encuentra una de las piezas principales de su sistema de propulsión, la batería, que mejora constantemente en aspectos como la autonomía o los tiempos de recarga. Hoy analizamos uno de sus puntos débiles. ¿Cuáles son los 4 factores que degradan las baterías de los coches eléctricos?
Los fabricantes trabajan constantemente para mejorar la tecnología detrás de las baterías. Así, se mejora tanto la autonomía, su capacidad energética y el tiempo de recarga necesaria. Pero, a su vez, deben combatir con males como la degradación de los elementos químicos que componen las celdas de energía.
Esta degradación provoca que, con el paso del tiempo y los kilómetros, la energía acumulada en la batería tras la recarga sea cada vez menor, lo que se traduce en una reducción de la autonomía. Y es que la longevidad de las baterías sigue siendo un tema ambiguo al que, ni tan siquiera las marcas, pueden dar una respuesta. Aunque no podemos decirte con exactitud cuánto pueden durar las baterías, podemos explicarte cuáles son los 4 factores principales que contribuyen a su degradación:
Carga rápida
Aunque las cargas rápidas no causan una degradación acelerada de la batería, el aumento de la carga térmica puede dañar los componentes internos de la celda de la batería. Estos daños provocarán que se puedan transferir menos iones de litio desde el cátodo al ánodo. Se ha demostrado que las cargas rápidas de la batería no generan una degradación elevada de la misma, pero contribuye a que pierdan ligeramente sus características.
Temperatura
Lo que sí afecta a la degradación de la batería es la temperatura ambiente. El frío excesivo ralentiza la tasa de carga de un coche eléctrico y limita su autonomía temporalmente. Mientras tanto, el calor es beneficioso para una carga rápida, pero la exposición prolongada a temperaturas elevadas puede dañar las celdas. Los expertos aconsejan que, si el vehículo está estacionado en la calle durante largos períodos de tiempo, es mejor dejarlo enchufado, así el sistema podrá utilizar la toma de corriente para acondicionar la batería.
Kilometraje
Otro de los factores que degradan las baterías de los coches eléctricos es el propio kilometraje. A mayor volumen de kilómetros recorridos, mayor será el número de ciclos de carga y descarga, lo que supone un desgaste de las celdas y la pérdida de autonomía. No existe una cifra exacta de degradación ligada a un kilometraje concreto, por lo que cada vehículo eléctrico perderá más o menos rango en función del resto de factores que también inciden directamente en el estado de la batería.
Tiempo
El tiempo, al igual que el kilometraje, también contribuye a la degradación de las baterías de los coches eléctricos. En baterías sin refrigeración líquida, la degradación será mayor que en aquellas unidades refrigeradas.
La garantía cubre una degradación de hasta el 30%
Ten en cuenta que la mayoría de fabricantes ofrecen una garantía para la batería de 8 años/160.000 kilómetros que cubre la degradación si la capacidad de la batería cae por debajo del 70%. En ese caso, la marca se ocupará de su sustitución y no tendrá coste alguno para el comprador.