Aston Martin Bulldog
El Aston Martin Bulldog es un superdeportivo con el que la firma británica quería superar la barrera de las 200 mph (321 km/h) en los ’80. Su estilo cuadrado y atípico venía acompañado de un motor V8 biturbo de 5.3 litros con 600 CV de potencia. Sin embargo, en las primeras pruebas el Bulldog solo alcanzó 191 mph (307 km/h), por lo que Aston Martin, intimidado por la gran inversión de producir un coche de estas características, vendió el único ejemplar de este raro vehículo a un príncipe saudí. Hoy su valor es incalculable.