La imagen atrae, los datos técnicos crean expectación… pero es el rugido del motor lo que hace que se te pongan los pelos como escarpias. Hay muchas marcas que destacan en este aspecto, pero hoy queremos enseñarte los 10 mejores sonidos de BMW: sube el volumen y disfruta.
BMW M3 E46
Cada BMW M3 tiene detrás una legión de seguidores, pero es bastante probable que la generación que se alza como más popular es la E46. Su motor 3.2 atmosférico de seis cilindros en línea entregaba 332 CV y sonaba como los ángeles.
BMW de Fórmula 1
BMW suministró sus motores a Williams en el año 2000. Coincidió con la época de los bloques V10, lo que suponía toda una sinfonía para los oídos.
BMW M5 E39
Tres generaciones más atrás hay que ir para encontrar el BMW M5 preferido del pueblo, un E39 espectacular que contaba bajo el capó con un motor 4.9 V8 con cantidades ingentes de potencia y par.
BMW M5 E60
¿O quizá el más destacado M5 fue el E60? Atendiendo a su motor, es normal que se abra el debate: su bloque V10 de 5,0 litros estaba inspirado por la aparición de la marca en la Fórmula 1 a principios de los 2.000 y desarrollaba 500 CV.
BMW M3 E90
El hermano pequeño del M5 E60 montaba un motor a escala del que utilizaba este: un bloque V8 de arquitectura similar, pero con un litro menos de cubicaje y “solo” 414 CV. Eso sí, era capaz de subir de vueltas más que su hermano mayor.
BMW M3 E36
La segunda generación del M3 montó (en Europa) un espectacular motor de seis cilindros en línea con más de 300 CV de potencia. Música para los oídos.
BMW M1 Procar
El BMW M1 fue tan mítico que a la versión más deportiva del moderno Serie 1 se le llamó 1M por respeto. Su variante de competición, el Procar, montaba un espectacular motor de seis cilindros en línea que entregaba 470 CV de potencia.
BMW V12 LMR
Su motor era el S70 V12 atmosférico más conocido por ser el corazón del McLaren F1, pero BMW también lo utilizó para fines propios, empleándolo en el coche con el que compitió en LeMans en 1999.
BMW M3 GTR
Se trata de una versión de competición creada específicamente para competir en las American Le Mans Series, cambiando su motor original por un V8 de 4, 0 litros.
BMW M3 E30
Es el original, el que dio comienzo a todo y, aunque como es lógico sus descendientes le superaron en todo (potencia, par, prestaciones, cubicaje de motor, etc.), es de recibo rendirle pleitesía.