Peel P50

El Peel P50 parece una broma propia del Día de los Santos Inocentes, pero no lo es. Podría ser el coche más pequeño construido jamás, o si no, uno de los que más. Es un huevo con ruedas, pero con tres: dos delante y una detrás, que es la directriz.
Fue fabricado por Peel Engineering Company entre 1962 y 1965, y solo pesa 59 kg. Aunque tiene una potencia de 4,5 CV a partir de su motor de 49 centímetros cúbicos.





