Es verdad que los amantes de los 4x4 lo tienen cada vez más difícil, ya que los vehículos todoterrenos puros están siendo canibalizados por los SUV y crossovers. Afortunadamente, aún quedan algunos modelos, unos más caros y otros más económicos. Pero hay un coche clásico que se desenvuelve perfectamente en terrenos exigentes y el siguiente vídeo lo demuestra: así se comporta un Citroën 2CV en un circuito todoterreno.

Cuando Pierre Jules Boulanger describió cómo debía ser el TPV (très petite voiture, origen del Citroën 2CV), afirmó: “Hacer un coche que pueda transportar a cuatro personas y 50 kg de patatas, a una velocidad de 60 km/h, con un consumo de tres litros de gasolina a los 100 kilómetros”. Es decir, el Citroën 2CV (esta es su historia) era un coche enfocado claramente al ámbito extraurbano, para motorizar a la Francia más rural del periodo de Entreguerras.

Desgraciadamente, el estallido de la Segunda Guerra Mundial paralizó el proyecto y el 2CV no vio la luz, definitivamente, hasta 1948. Un año después, Citroën inició la comercialización, que se mantendría durante más de cuatro décadas, convirtiéndose en uno de los iconos del automovilismo.

Vídeo: Así se comporta un Citroën 2CV en un circuito todoterreno

El éxito del Citroën 2CV se basó en su facilidad de conducción y tremenda fiabilidad, además de una suspensión muy blanda que le permitía circular con seguridad por todo tipo de superficies. Tanto es así que es capaz de desenvolverse sin apuros en un circuito todoterreno, como demuestran los chicos de TFLclassics.

En el vídeo, puedes ver un 2CV Charleston con la clásica carrocería bitono (amarillo y negro en este caso) circulando por un verdadero circuito todoterreno. Gracias a su suspensión independiente con amortiguadores muy blandos y a sus 20 centímetros de altura libre al suelo, podría superar a muchos SUV actuales.

De hecho, en la primera parte del circuito, el 2CV pasa sin problemas por una superficie con pronunciados desniveles y, según afirma el conductor, algunos todocaminos tocaron el suelo en la misma prueba. Luego, desciende por una pendiente de troncos, normalmente, reservada para vehículos muy altos, y el utilitario francés pasa sin demasiados problemas. Despacito, pero lo supera.