Los coches eléctricos se han puesto de moda recientemente, pero distan mucho de ser algo nuevo. Desde el comienzo de la industria se ha estado jugando con la idea de la propulsión eléctrica e incluso los pioneros del sector mostraron cierta inclinación hacia ello. Henry Ford fue un claro ejemplo, como indican tres hechos de su vida que demuestran lo cercano que estuvo hacia la electrificación.
La pasión por la sostenibilidad de Clara Ford
Ford y su esposa Clara fundaron varias organizaciones para mejorar la vida y el bienestar de las comunidades que lo necesitaban. Éstas estaban enfocadas a la educación, la salud y el medio ambiente.
De hecho, ella, proveniente de una familia de granjeros, impulsó a los trabajadores de Ford a crear sus propios jardines urbanos durante la Gran Depresión, creó la campaña “Roadside Market” para que las mujeres rurales vendieran sus propias cosechas e incluso tuvo su propio coche eléctrico durante cierto tiempo.
Era amigo de Thomas A. Edison
Henry Ford fue empleado en la “Edison Iluminating Company”, la compañía de Thomas Alva Edison. Ford le presentó su primer vehículo y se hicieron amigos. Cuando Ford Motor Co. se fundó en 1903, Edison estaba inmerso en el desarrollo de tecnologías para baterías y comenzó a ofrecer algunas hechas de níquel-hierro para diferentes usos, incluidos los automóviles.
Intentó producir vehículos eléctricos
En enero de 1914, Ford declaró lo siguiente: “Dentro de un año, espero, comenzaremos con la fabricación de un vehículo eléctrico. No me gusta hablar de cosas que tienen un año por delante, pero estoy dispuesto a contarles un poquito de mis planes”. Sin embargo, nunca llegó a fabricarse y no se sabe con certeza qué fue lo que ocurrió el proyecto.
Ha tenido que pasar más de un siglo hasta que en 2017 se creó el Edison Team, un equipo para el desarrollo de vehículos eléctricos que ha dado como resultado los Ford Mustang Mach-E, la F-150 Lightning y la Ford E-Transit.