Que el título no te engañe, el conductor del siguiente vídeo no es agraciado con ningún premio ni nada por el estilo. Más bien tiene ese tipo de suerte a la que nadie nos expondríamos. Una maniobra temeraria, sin tomar precauciones, podría haber hecho que colisionara hasta en cuatro ocasiones, pero no sabemos si es por los reflejos, la pericia o un enorme golpe de suerte lo que le salvan de acabar mal.