Siguiendo el ejemplo de Jeremy Clarkson y los tres coches que subastó, James May subasta el Triumph Stag MKII que utilizó en el último capítulo de 'The Grand Tour'.

Ese último episodio, llamado ‘One for the Road’, se emitió en septiembre de 2024 y puso fin a más de 21 años de trabajo conjunto del trío que conformaban junto con Richad Hammond, desde que se emitió la segunda temporada de ‘Top Gear’ en 2003.

Durante ese último capítulo, los presentadores recorrieron Zimbabue y Botsuana en tres coches que siempre habían deseado tener y May eligió el Triumph Stag MKII de 1974. Esta unidad ya estaba restaurada y, posteriormente, le hicieron algunas modificaciones para su aparición en el programa.

Desde entonces, ha sido restaurado de nuevo, esta vez por el taller británico de Richard Hammond, The Smallest Cog. El clásico británico está terminado en su color original Magenta y aún conserva varios detalles cromados, como en los parachoques, los faldones laterales, los retrovisores, los marcos de las ventanillas y las manijas de las puertas.

El Triumph Stag MKII de James May está en muy buen estado para su edad

El interior muestra algunos signos de desgaste, algo normal en un coche de más de 50 años que ha recorrido los desiertos de Zimbabue. Dicho esto, se han realizado algunas modificaciones menores.

Por ejemplo, lleva un velocímetro procedente de un modelo Mark I y se le ha añadido un moderno equipo de sonido con conectividad Bluetooth. Igualmente, las llantas de 14 pulgadas ahora montan neumáticos Hankook Optimo.

Bajo el capó se oculta un motor V8 atmosférico de 3.0 litros, acoplado a una transmisión manual de cuatro velocidades que impulsa las ruedas traseras. El propio presentador describe el bloque como uno de los menos fiables del mundo, aunque puede que estas palabras no inspiren mucha confianza a algunos potenciales compradores.

El Triumph Stag MKII de James May se subasta en Collecting Cars. El proceso se cierra en unas horas y la última puja asciende a 25.750 libras, unos 30.800 euros al cambio.