Los ‘barnfind’ son algo relativamente habitual, pero lo que no es habitual es que sean temáticos, ni que de golpe y porrazo todos los ítems que incluyan se pongan a la venta en una subasta. Es precisamente el caso de esta colección de Corvettes.
La subasta recibe el nombre de “The Bill Slavens Corvette hoard” y, además de objetos de distinta índole, incluye nada menos que 21 ejemplares de la dinastía del deportivo de Chevrolet, con unidades que van desde el año 195 hasta 1991.
Un ladrón se queda encerrado en el Corvette que intentaba robar
Además, detrás de ella hay una historia bastante interesante. Aparentemente, Bill y Bob eran amigos de la escuela secundaria y tenía el mismo interés en los Corvettes. Con esta afición común, estrecharon lazos y recorrieron el país para buscar tanto coches como piezas uy repuestos para el mismo.

Pasaron por subastas, exposiciones o reuniones de intercambio para ampliar la colección, pero el punto de vista que tenían sobre esta era distinta, aunque uno de los dos no lo sabía. Bob veía todo como un negocio, así que lo que iba encontrando, lo vendía. Sin embargo, Bill no hizo lo mismo.
Sin decírselo a su amigo, se fue quedando muchos de los Corvette y repuestos que adquiría. Solo después de que Bill falleciera, Bob descubrió la colección y ahora ha decidido sacarla a subasta para que disfruten de ella nuevos propietarios.

Piezas a un lado, son los 21 coches los que de verdad llaman la atención. Hay que señalar que en términos generales no están bien conservados, algo que es habitual en todos los ‘barnfind’, aunque algunos si presentan buen estado. Además, dentro de los modelos que hay, alguno es bastante interesante.
Seguramente el más destacado sea el Corvette Roadster de 1953, puesto que ese fue el año en que nació el mito. Sin embargo, también hay otras joyas como un Corvette Stingray Split Window del 63 que sí que está en perfectas condiciones.













