Posiblemente no sea el Skoda Fabia R5 no sea el taxi más confortable para cubrir un trayecto, pero sí el más rápido. Y es precisamente esa cualidad, la rapidez, unida al buen hacer de su piloto oficial Jan Kopecký, la que ha llevado al fabricante checo a proclamarse campeón del WRC2. Para celebrarlo, Skoda ha cerrado un tramo por Letná, un área de Praga, y ofrecido sus servicios a 23 afortunados, que han disfrutado, o no, de un taxi ride que ha cubierto en total 165 kilómetros.
Lo copilotos, que han tomado prestado el asiento habitual de Pavel Dresler, han tenido que cantar las notas a Kopecký, describir la etapa del rallye y accionar el limpiaparabrisas. "Conducir un Skoda Fabia R5 a través de la ciudad de Praga realmente ha sido una experiencia única. Afortunadamente, nadie ha tenido problemas estomacales. Sin embargo, estaba bien preparado: tenía bolsas para vómitos con los colores de Skoda", ha manifestado riéndose Jan.
Y es que no todos los días uno tiene la oportunidad de subirse a un taxi de 1.230 kg con jaula antivuelco y un motor 1.6 turbo de 280 CV y 420 Nm que envía toda su potencia a las cuatro ruedas a través de un cambio secuencial. "Este automóvil exige respeto. Cuando las personas lo ven y lo escuchan, inconscientemente retroceden al principio", añade Kopecký.
"Este tipo de cosas no suceden a menudo y, definitivamente, se agradece a todo el equipo de Skoda Motorsport y a todos los que lo han hecho posible. Llevar un automóvil tan hermoso al centro de la ciudad es algo extraordinario", ha expresado el piloto checo.