1992 fue uno de los años más importantes en la historia reciente de España. Un año en el que la sociedad española percibió realmente que había entrado en una nueva época. Sevilla acogió la Expo Universal, se estrenó la primera línea de alta velocidad ferroviaria que conectaba Madrid con la capital andaluza y Barcelona fue la sede de los Juegos de la XXV Olimpiada. Con motivo de este evento, se lanzó el SEAT Ibiza Olímpico.
En realidad, el modelo se lanzó unos años antes. 1989 fue el primer año completo de SEAT como Socio Colaborador de los futuros Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Con los preparativos para la gran cita olímpica a toda máquina, la marca presentó en el Salón de Barcelona de 1989 una versión especial del Ibiza, llamada inequívocamente Ibiza Olímpico.
SEAT Ibiza Olímpico, basado en el restyling de 1989
El SEAT Ibiza Olímpico anticipaba una futura versión de serie del Ibiza, que se lanzaría más adelante, cuando se aproximara el inicio de los JJOO. El modelo que se exhibió en el Salón de Barcelona era un prototipo, un ejemplar único. Estaba basado en un Ibiza de serie, pero ya con el restyling lanzado precisamente con vistas a 1989, y denominado en su momento Ibiza II.
Por fuera, adoptaba la nueva calandra de la versión deportiva SXI, con cuatro lamas horizontales en lugar de siete, y pintada en el color de la carrocería. Del SXI incorporaba también el spoiler delantero con faros antiniebla integrados, las molduras laterales y los aletines negros en los pasos de rueda de la versión SXI. Como no podía ser de otra forma, lucía una decoración alusiva a los Juegos Olímpicos, con los emblemas sobre la pintura blanca, además de la inscripción ‘Olímpico’ en la parte delantera de las puertas y en el portón trasero.
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El rediseño se centraba sobre todo en el interior. Destacaba el nuevo salpicadero, mucho más moderno, con unas palancas convencionales de intermitencias y limpiaparabrisas en lugar de los característicos satélites del primer Ibiza. El habitáculo destacaba por su colorido, con una combinación de amarillo y azul en la tapicería de los asientos, el salpicadero y los revestimientos interiores, mientras que el piso era de color verde.
Una variante del Ibiza New Style
La idea de un SEAT Ibiza Olímpico llevaba incubándose desde que la marca española se convirtió en Socio Colaborador y Proveedor de los Juegos, a mediados de 1988. El 27 de junio de 1988, un SEAT Ibiza totalmente blanco con el logotipo olímpico había saludado la firma del acuerdo. El modelo era anterior al restyling de 1989, todavía con el salpicadero original del Ibiza de 1984.
Finalmente, la versión de serie se presentó en la siguiente edición del Salón de Barcelona, en mayo de 1991, cuando faltaba un año para los Juegos. En marzo se había presentado el Ibiza New Style, el último rediseño de la primera generación del Ibiza, con un estilo exterior cercano al Toledo, la gran novedad de SEAT en 1991.
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Por tanto, el Ibiza Olímpico de serie fue una variante del New Style. Como el prototipo de 1989, era de color blanco y con los anagramas olímpicos, aunque más discretos. Se ofreció con los dos motores SEAT System Porsche, de 1.2 y 1.5 litros, y con carrocería de tres y cinco puertas. Actualmente, el prototipo forma parte de la Colección SEAT Históricos.

















