No sé si entre tanto coche asiático todo el mundo podría distinguirlo nada más verlo por el retrovisor. Pero creo que debido al esfuerzo de diseño que está haciendo esta marca en los últimos años, su firma lumínica y sus líneas quebradas… sí que desde lejos es fácil adivinar que el coche que ves aquí es un KIA. Concretamente, acabamos de probar un KIA Stonic 1.0 T‑GDi 115 MHEV 2026 con acabado GT-Line. Y que sepas que te gusten los coches o no (e incluso si eres de los que los considera un electrodoméstico de transporte), este crossover te puede interesar mucho más de lo que imaginas…
El KIA Stonic no es un modelo tan conocido como otros. Y es probable que ni siquiera te suene si no te has adentrado una tarde entera, desde el móvil en el maravilloso (literal) mundo de los crossover de tamaño reducido, o, como decimos técnicante, los B-SUV: porque son esos todocaminos más cerca de los cuatro metros que de los cuatro y medio o más de largo (el Stonic mide 4,175 m), que resultan muy cómodos y prácticos para los desplazamientos cotidianos debido a esta longitud, a la altura de su carrocería y a su manejabilidad en general.
Pero es que, además, este segmento ofrece a priori vehículos más económicos que otros superiores al adquirirlos y al rodar con ellos por ciudad y alrededores, porque sus motores suelen ser más ajustados a su tamaño, son más ligeros y sus formas de todocamino penalizan menos la resistencia aerodinámica en trayectos a velocidades bajas o medias... y, por si fuera poco, ofrecen variantes electrificadas para tener etiquetas ECO y Cero emisiones de la DGT. Así que mira qué cantidad de bazas pueden tener los B-SUV frente a C-SUV y frente a otros utilitarios y compactos convencionales –sin aspecto offroad-.
Apetecible al primer vistazo, por estética y precio
Dicho esto, si nos centramos en el catálogo de KIA, vemos enseguida que el Stonic es un modelo atractivo, de formas muy agradables y que tiene unos precios muy ajustados, lo que también entra por los ojos, nos nos engañemos, en cualquier configuración web. Al final de esta prueba te daré más detalles, pero aquí es importante hablar de ‘dineros’ como puerta de entrada al modelo, ya que las franjas van desde los 19.000 euros en la versión de acceso a los casi 25.000 euros del tope de gama.
Elijas el Stonic que elijas, estéticamente dominan formas actuales pero muy cúbicas, algo muy ‘marca de la casa’, en KIA. Su frontal es corto y elevado, con líneas de cierta limpieza en su parte superior, pero enseguida reforzadas con molduras sintéticas de la parte intermedia hacia abajo.
Aquí destacan unas alargadas luces diurnas de led con faros en dos niveles y perfiles quebrados o rectos, según interese, que se prolongan por los laterales, donde hay tiradores físicos en las cuatro puertas y a buena altura, sin disimular –muy bien, KIA-. Las molduras de plástico que encuadran los pasos de rueda y también se prolongan en el faldón acentúan el aire de crossover que decíamos al principio.
La trasera tampoco es rebuscada, pero en ella se nota otro esfuerzo por mantener la coherencia entre el ADN estético de KIA y la funcionalidad. Un pequeño spoiler y un falso difusor pretende dar cierto toque deportivo, aunque lo interesante es que el portón (con limpiaparabrisas integrado en la luna y enmarcado por pilotos en forma de ‘L’ en los laterales -que también ‘se meten’ un poco en esta quinta puerta, sin llegar a unirse de lado a lado-) está a buena altura para que la boca de carga no resulte incómoda en el día a día.
Me gusta que de serie traiga barras longitudinales en el techo, retrovisores eléctricos calefactables y llantas de aleación de 16 pulgadas, que son bonitas y permiten a su vez tener suficiente goma para afrontar con seguridad y confort baches, badenes, bordillos y todos los desafíos urbanos que uno se encuentra cada día.
No obstante, hay que reconocer que si tienes algo más de presupuesto para salpimentar lo que tienes de fábrica en el acabado de acceso (Concept), puedes saltar por 1.400 euros más al acabado intermedio (Drive) para tener pilotos posteriores de LED… o al tope de gama GT Line (desde unos 2.800 euros más que el Drive) para disfrutar de lunas traseras oscurecidas, llantas más deportivas de 17 pulgadas… y cómo no, otros elementos de seguridad y confort que completan su ya de por sí más que correcto equipamiento base.
Aunque ojo: antes de decidirte en base a cuestiones estéticas, te adelanto que quizás en lo que tengas que fijarte más a la hora de ajustar tu dinero es en la motorización que necesitas. Pero de momento, ¡vamos a bordo!
KIA Stonic, un interior ‘tecno-lógico’ y agradable
Piensa que el KIA Stonic es uno de esos coches pensados para utilizar mucho al día, tanto solo como en compañía de tus amigos, pareja, niños… Es por eso que su habitáculo está diseñado con materiales robustos, resistentes… y unas soluciones técnicas orientadas a que sean lógicas, prácticas y, en resumidas cuentas, realmente útiles y duraderas.
Eso se nota nada más abrir la puerta en la racionalidad de los distintos elementos, con unas butacas cómodas pero sin muchas estridencias de formas ni materiales, una posición más cómoda que racing, muchos huecos portaobjetos y tapicerías sufridas (excepto en sus tonos más claros, donde esta idea flojea un poco).
Cuando te sitúas en el volante multifunción, se agradece que los botones sean lógicos, estén bien distribuidos e incluso dispongas de modos de conducción en un pulsador inferior bien aislado del resto. No hay levas para gestionar el cambio automático que tiene esta unidad, pero siempre puedes poner el selector del túnel de transmisión (grande, ergonómico, a la antigua usanza, como a mí me gusta) en modo secuencial y subir o bajar marchas cómodamente, con la mano derecha.
La pantalla digital de 12,3” no es la más grande de la gama KIA ni de la competencia, pero cumple más que de sobra, vuelve a ir en consonancia con la filosofía funcional del modelo y tiene todo lo que necesitas de una forma clara y racional (si quieres, es hasta algo ‘sosa’ al lado de los alardes audiovisuales de otros competidores, pero es racional y distrae menos). Además, es compatible con Android Auto y Apple CarPlay y sus funciones básicas se acompañan de una línea de pulsadores aparte, en un panel táctil negro que cambia a climatización o infoentretenimiento.
En un nivel inferior, hay una bandeja antideslizante para dejar y cargar el móvil, botones físicos (estos me gustan más que los controles anteriores) para los elementos de confort que incluye esta versión (asientos calefactables) y conexiones USB, 12 V y USB-C.
Espacio holgado y maletero correcto
En las plazas traseras, de nuevo, materiales robustos pero un espacio bien aprovechado para hasta tres personas, con dos tomas de conexión USB-C y aireador. El hecho de que delante se haya optado por asientos más convencionales que por los últimos diseños de la marca hace que la distancia con las rodillas sea algo mejor y al entrar y salir estas se topen, si acaso, con una superficie mullida y no de plástico duro. Así que la decisión nos parece correcta para aprovechar mejor el espacio en un coche así.
El maletero es correcto con unos 352 litros, aunque bastante aprovechable con su doble fondo y con la posibilidad de ampliarlo a los 1.155 l abatiendo los respaldos de la segunda fila de forma asimétrica (60/40).
Gasolina o híbrido
Todos los KIA Stonic están equipados, básicamente, con un bloque de combustión de un litro y tres cilindros como punto de partida. Y a partir de ahí, según tus gustos o necesidades, puedes elegirlo de gasolina tal cual, con etiqueta C y 100 CV de potencia… o con hibridación ligera gracias a su sistema de 48 V, etiqueta ECO y 115 CV. Además, también puedes optar por cambio manual de 6 velocidades o automático tipo DCT de 7 relaciones.
En esta ocasión, la versión probada aquí del KIA Stonic se denomina concretamente 1.0 T-GDI 115 CV MHEV GT-Line DCT.
Comportamiento dinámico
El comportamiento es bastante más parecido al de un gasolina moderno que al de un híbrido, pero esta microhibridación sí que le da suavidad general en su desempeño, picos de aceleración cuando lo necesitas y, sobre todo, una reducción considerable de los consumos en los terrenos favoritos de este modelo (y donde más brilla cualquier vehículo electrificado): en ciudad y alrededores.
Pero eso, claro, no impide que te lo puedas llevar de viaje hasta donde quieras. Y además, dado que es híbrido, sin la angustia de quedarte sin batería (como sucedería con un eléctrico puro) y sin que los consumos de gasolina se te disparen en cuanto se agoten las ‘pilas’ (como pasa con los híbridos enchufables).
A la hora de usar el Stonic todos los días como hemos hecho –por calles urbanas, vías de circunvalación, autopistas y carreteras de montaña-, nos encontramos un coche cómodo, manejable y práctico. Su caja de cambios automática es especialmente recomendable para una conducción tranquila y por la urbe, ya que funciona bien, es suave, no tiene saltos de potencia, la reacción al acelerar es correcta en cualquiera de los tres modos de conducción (Eco, Normal y Sport) –especialmente en el deportivo- y permite jugar con el modo secuencial y la palanca de la derecha si vamos por carreteras secundarias o queremos retener, por ejemplo, el coche en carriles de deceleración o largos descensos (esto se extraña sobremanera en muchísimos híbridos actuales).
Sus 115 CV mueven sus 1.270 kg de peso con agilidad, soltura y economía. Así, el gasto de combustible se mantiene muy moderado en todo momento, algo por encima de los 5,5 l/100 km declarados. No obstante, si quieres salir el primero en los semáforos, transitas por rotondas en las que hay que pegar un poco de acelerón para incorporarte a la circulación de seguridad o prevés tramos de adelantamientos, el modo Eco te resultará un poco antipático por su lentitud de reacciones. Así que en nuestra prueba hemos usado el modo Normal casi todo el tiempo; el Sport para exprimir al máximo la mecánica o ir por montaña; y el Eco para estirar la autonomía todo lo posible en terreno urbano y especialmente tranquilo.
Dirección y suspensión son elementos que también están bien equilibrados circules por donde circules, aunque, insistimos, no esperes grandes alardes deportivos, porque en el Stonic todo está pensado para que circules a diario de forma confortable y eficiente. ¿Y barata?
KIA Stonic: precios
Pues sintetizando un poco más lo que comentábamos al principio, podemos decir que sí, porque el KIA Stonic lo tienes muy bien equipado desde 19.090 euros en la versión de acceso Concept, pero con motor 1.0 T-GDi 74kW. Es decir, movido exclusivamente por gasolina, sin hibridación, con 100 CV de potencia, cambio manual y etiqueta C.
Con hibridación de 48 V, y en ese mismo acabado, parte de los 19.420 euros, con el motor 1.0 T-GDi MHEV 48V 85kW, de 115 CV y esa misma transmisión, pero con etiqueta ECO. Los siguientes saltos de versión cuestan (tomando como referencia tanto el motor de gasolina o el motor microhibridado) unos 1.400 euros más para el acabado Drive. El tope de gama GT-Line (otros 1.400 euros más que el Drive), que es el más pintón y equipado y el que hemos probado aquí, arranca en los 23.220 euros, sólo se puede combinar con el motor híbrido –que también es la única mecánica que admite el cambio automático, por otros 1.500 euros-.
Y todo, como sigue diciendo Rafa Nadal en los anuncios (por cierto, estos son sus coches), con 7 años de garantía (o 150.000 km).
| Ficha técnica KIA Stonic 1.0 T‑GDi 115 MHEV 2026 | ||
| Motor | Cilindrada | 998 cc |
| Cilindros | 3 en línea | |
| Potencia máxima | 115 CV / 6.000 rpm | |
| Par máximo | 200 Nm / 2.000–3.000 rpm | |
| Alimentación | Tipo | Inyección directa, turbo, intercooler |
| Transmisión | Caja de Cambios | Manual, 6 velocidades |
| Tracción | Delantera | |
| Suspensión | Delantera | Tipo McPherson Resorte helicoidal Barra estabilizadora |
| Trasera | Rueda tirada con elemento torsional Resorte helicoidal | |
| Frenos | Delanteros | Discos ventilados (280 mm) |
| Traseros | Discos (262 mm) | |
| Dimensiones | Longitud | 4.165 mm |
| Anchura | 1.760 mm | |
| Altura | 1.500 mm | |
| Distancia entre ejes | 2.580 mm | |
| Maletero | Volumen | 352 litros |
| Peso | Peso | 1.235 kg |
| Prestaciones | Velocidad máxima | 182 km/h |
| Aceleración 0-100 Km/h | 10,7 segundos | |
| Consumo | Combinado | 5,5 l/100 km |
| Velocidad baja | 7,0 l/100 km | |
| Velocidad media | 5,1 l/100 km | |
| Velocidad alta | 4,7 l/100 km | |
| Velocidad muy alta | 5,7 l/100 km | |
| Emisiones | Emisiones de CO2 | 123 g/km WLTP – Etiqueta ECO |
| Precio | Precio oficial | 25.510 € (tarifa 04/2026) |
| Valoración | |
| Kia Stonic HEV | |
| RESUMEN El Kia Stonic híbrido es una opción más que recomendable si quieres un coche para uso cotidiano e intensivo, que sea agradable de ver y conducir, con todo lo necesario de serie para tus trayectos del día a día en cuanto a seguridad, conectividad e infoentretenimiento. Tiene la ventaja de que lo puedes equipar tanto como quieras (y gastar también tantos euros como desees), aunque aquí te recomendamos que, para que la relación calidad precio sea realmente interesante, te centres primero en tus necesidades de motorización, etiqueta, caja de cambios… y ajustes de presupuesto, si los hay. En su versión híbrida, el Kia Stonic HEV ha resultado un compañero ideal para el día a día y para las escapadas en las que no quieres buscar postes de recarga, dada su configuración, manejabilidad, su autonomía y su pegatina ECO de la DGT. Además, su cambio automático, si vas a hacer más ciudad y autopista que carreteras de montaña, es especialmente recomendable porque funciona muy bien, sin grandes saltos, y aporta una indudable dosis de confort. | 4 PUNTUACIÓN GENERAL |