Aquí te traemos nuestra prueba en vídeo del Mitsubishi Outlander, un SUV grande de 4,79 metros de largo que se lanzó en 2021, aunque a Europa no llegó hasta hace algo más de un año.
Estamos ante el Outlander de cuarta generación, un vehículo que sólo se comercializa con un sistema de propulsión híbrido, como te explicamos más adelante. Estéticamente, vemos un SUV de aspecto robusto, tradicional en Mitsubishi.
Por dentro, no está al nivel de algunos de sus rivales en cuanto a diseño moderno del salpicadero, lo cual tampoco es negativo. Se nota que es un coche desarrollado hace más de cinco años. Aun así, tenemos dos pantallas grandes de 12,3 pulgadas para la instrumentación y el infoentretenimiento. También destaca el módulo independiente para el climatizador.
Con respecto a la generación anterior, el nuevo Mitsubishi Outlander gana espacio en las plazas traseras, especialmente, en anchura, y cuenta con un maletero de 495 litros, un volumen que lo deja en una posición intermedia frente a sus rivales.
Entrando en el apartado mecánico, emplea un motor de gasolina atmosférico de 2.4 litros que produce 136 CV, unido a tres motores eléctricos, de los cuales dos están en el eje delantero y uno en el trasero. En total, desarrolla una potencia de 306 CV y lleva una batería de 22,7 kWh que le proporciona una autonomía eléctrica de entre 86 y 84 kilómetros, según el nivel de equipamiento. Válidos para obtener la etiqueta CERO de la DGT.
Hablando de equipamiento, el Mitsubishi Outlander se puede elegir entre cuatro opciones: Motion, Kaiteki, Kaiteki+y First Edition.
Si algo destaca del todoterreno híbrido japonés es su conducción suave y confortable, por el silencio de marcha, el tacto de dirección y una suspensión que absorbe muy bien los baches.
La pega la pone el cargador de la batería. Puede cargar en corriente alterna y continua, pero esta última utiliza un conector CHAdeMO, mientras el estándar europeo es CCS2. En corriente alterna, sólo puede cargar a 3,6 kW, suficiente para cargar durante la noche, pero escasa si se enchufa un rato en un cargador público.