La llegada de los coches eléctricos está trayendo consigo grandes cambios en el sector, muchos más de los que podría parecer a simple vista y algunos de ellos con consecuencias negativas o potencialmente peligrosas. Algo que mucha gente no se plantea es el hecho de que los eléctricos son bastante más pesados que los modelos de combustión, algo que es perjudicial tanto en accidentes… como a la hora de aparcar.

Y es que, si bien estacionar en la calle no supone ningún problema en este aspecto, sí lo es cuando hablamos de parkings. La inmensa mayoría de estos fueron construidos hace décadas, cuando los coches eran más ligeros y, por eso, están pensados para soportar un determinado peso. Ahora, con los coches eléctricos, que superan de manera alegre la tonelada y llegan hasta las dos en algunos casos, los expertos tienen miedo de que los aparcamientos colapsen.

Así lo ha puesto de manifiesto un reportaje llevado a cabo por The Telegraph, sobre la situación en Reino Unido, aunque las conclusiones a las que han llegado se pueden extrapolar a otros países, como es el caso de España.

Muchos parkings tienen décadas de antigüedad, llegando a ser algunos de los 70 o incluso los 60. Durante este tiempo habrán recibido un mayor o menor mantenimiento, pero el simple paso de los años puede hacer que tengan problemas estructurales, algo que se puede acrecentar por la presencia del creciente número de coches eléctricos y su peso.

Chris Whapples, Ingeniero de Estructuras, ha ayudado a la British Parking Association (BPA) ha elaborar un informe al respecto, y ha declarado: “No quiero ser demasiado alarmista, pero definitivamente existe la posibilidad de que algunos de los primeros parkings que se encuentren en malas condiciones colapsen. Los operadores deben ser conscientes del peso de los vehículos eléctricos y evaluar sus aparcamientos para decidir si necesitan limitar el peso”.

Desde la propia BPA, Russell Simmons, Presidente de Estructuras del grupo, ratifica la preocupación: “Hemos realizado bastantes inspecciones de estacionamientos en los últimos seis meses y algunas demuestran que los edificios no pueden soportar los nuevos pesos de los vehículos eléctricos”.