Lo de poner nombre a un coche es toda una ciencia, ya que en unos países puede carecer de significado y en otros -tenemos los más graciosos y desafortunados-, una acepción que la marca nunca no querría para su vehículo. ‘Harina de otro costal’ es el nombre del propio constructor, que muchas veces viene del apellido de su/sus fundadores.
Es el caso de Škoda, creada por Václav Klement y Václav Laurin en 1895 y que se fusionó en 1925 con el Grupo industrial Škoda, constituido por Emil Ritter von Škoda. El caso es que Škoda, con la ‘Š’ mayúscula, significa en checo algo así como ‘¡qué lástima!’, y con minúscula: daño, perjuicio y detrimento. Además, en ruso, bielorruso y polaco suena como la palabra que significa ‘daño’ o ‘persona que hace daño’. ¿Son estos los mejores adjetivos para una marca de automóviles?
Dejemos de lado los constructores y centrémonos en los nombres de los modelos, concretamente en los peores nombres de coches.
KIA Picanto
En Chile al Kia Picanto se le conoce como KIA Morning por la misma razón: La palabra 'picante' en el país de América del Sur significa ordinario, de mala clase.
Por ese mismo motivo, la firma surcoreana denominó a su urbano como KIA Morning. Desde la primera generación, la vendida del 2004 al 2011, al pequeño automóvil ya se le conoce así.
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