La historia del Nissan GT-R es rica en éxitos y prestaciones, y en permitir que el modelo alcance el estatus de leyenda. De todas las generaciones, el R34 ocupa un lugar especial entre los fanáticos -con permiso del R32-, un coche que para muchos supuso la coronación del GT-R como uno de los mejores deportivos que ha salido de la industria automotriz japonesa.
Con esto en mente parece casi imposible pensar que haya forma alguna de mejorar un producto de por sí redondo sin llegar a extremos. Sin embargo, la empresa Built By Legends especializada en restomods ha conseguido lo que muchos creíamos inalcanzable: hacer aún mejor al Nissan Skyline GT-R R34.
Si tienes que modificar tu Nissan Skyline GT-R R34, esta es la mejor forma de hacerlo
La base de este ambicioso proyecto es el sistema de propulsión. La compañía japonesa se ha decantado por un motor MINES MB7 acoplado a una caja de cambios manual de seis velocidades reforzada que ha sido desarrollada por Getrag. La potencia, que alcanza los 650 CV, se canaliza al sistema de tracción total original. No se ha especificado el nivel de par motor ni las prestaciones como el 0 a 100 km/h o la velocidad máxima.
Lo que sí sabemos es que el restomod incluyó el desmontaje completo del vehículo y una alineación 3D de 108 puntos antes de iniciar el refuerzo del chasis. Para ello, se instalaron paneles más rígidos, un soporte superior del capó y 400 puntos de soldadura repartidos por la plataforma para mejorar la rigidez estructural. Además, se limpió por completo el chasis, se añadió epoxi antioxidante y se pintó de dos tonos a elección del cliente.
A continuación, Built By Legends instala nuevas piezas de suspensión, rodamientos, un equipo de frenos AP Racing mejorado y paneles de carrocería de fibra de carbono que ayudan a ahorrar peso. Esto último es a elección del cliente, ya que la empresa ofrece tanto la posibilidad de restaurar el vehículo como de mejorarlo o incluso de combinar piezas antiguas y nuevas.
Eso sí, un proyecto tan ambicioso como este restomod no va a salir nada barato. La compañía cobra la friolera de 420.000 euros por el trabajo, a lo que hay que sumar el coche donante. A pesar de ello, el trabajo es simplemente espectacular y hace que Godzilla se convierta en un artículo de colección.