Por regla general, los fabricantes de vehículos son poco dados a las excentricidades. Cuanto menos se salga de la norma un coche, más amplio será su público objetivo y, por ende, mayores serán sus ventas. O eso es al menos lo que dice la teoría. Pero también hay modelos extraños de marcas normales. Ya sea por una u otra cuestión, existen ocasiones en las que el atrevimiento ha ganado a la razón. Mira estos ejemplos.

Renault Spider

Este es uno de los coches más raros en esta lista de modelos extraños de marcas normales. Entre mediados y finales de los '90 Renault produjo un roadster deportivo llamado Spider. Un vehículo de dos plazas hecho solo para disfrutar, con un motor de 150 CV que tan solo pesaba 930 kg.

Ford Scorpio

La segunda generación del Ford Scorpio data de mediados de los '90. Fue una berlina del segmento E, de esas que ya no fabrican las marcas generalistas. Pero su diseño era una americanada total y no acabó triunfando en el viejo continente. Curiosamente, el unir los faros traseros a través del portón es un recurso de diseño muy utilizado en la actualidad.

Citroën SM

El Citroen SM es un prodigio de la tecnología. Una berlina coupé de los años '70 que surgió de una colaboración de la firma gala con Maserati. De hecho, lleva un motor de los italianos, un V6 de 170 CV. Fue presentado en el Salón de París y destaca tanto por su diseño, en el que llaman la atención unas ruedas traseras cubiertas a la mitad, como por sus innovaciones.

Mazda MX-30

El Mazda MX-30 es el coche más moderno de toda esta lista de modelos extraños de marcas normales. Perteneciente a la línea MX de Mazda, la más especial, se trata del primer vehículo 100% eléctrico de la firma nipona. Es un SUV urbano y en su interior incluye plástico reciclado y corcho; y la apertura de las puertas traseras es enfrentada.

Lotus Omega

Precisamente el Opel Omega fue el mayor rival coetáneo del Ford Scorpio, también en esta selección de modelos extraños de marcas normales. Pero cuando Lotus fue comprada por General Motors, la compañía británica hizo su propia versión, una berlina grande con casi 400 CV que puso las cosas muy difíciles a BMW y a su M5 E34.

Fiat Multipla

El Fiat Multipla es el coche raro por excelencia. Un monovolumen de principios de siglo que destacaba principalmente por dos cosas: contaba con un habitáculo con seis butacas individuales, dos delante y dos detrás; y tenía un diseño que horrorizó y echó para atrás a la gran mayoría de potenciales compradores.

Audi A2

A finales de los '90 Audi lanzó el A2. Un pequeño monovolumen urbano para rivalizar con el Mercedes Clase A. Un coche que estaba claramente adelantado a su tiempo, con un consumo que arrancaba en los 3 l/100km, una carrocería de aluminio y un aprovechamiento del espacio sin igual midiendo menos de 4 m de longitud.

Renault Scénic RX4

Últimamente la mezcla de segmentos está más de moda que nunca. Pero en el año 2000 Renault hizo lo propio con el Scénic RX4, un monovolumen con alma de todoterreno. Se diferenciaba por unas protecciones plásticas en los bajos, por la rueda de repuesto instalada en el portón trasero, por una mayor altura libre al suelo y por su sistema de tracción total permanente.

Citroën C6

A pesar del paso de los años, Citroën ha demostrado que continúa innovando. Ahora bien, otra cosa es que la respuesta del mercado no haya sido la esperada. El C6 es el mejor ejemplo de ello. Una berlina de representación llena de tecnología, innovaciones y con un diseño diferencial que acabó fracasando por meterse en el terreno de precios de los fabricantes considerados como premium.

Volkswagen Phaeton

Para terminar con esta lista de modelos extraños de marcas normales, el Volkswagen Phaeton. En la marca de Wolfsburgo se empeñaron en disponer de una berlina de lujo que en realidad lo era. Incluso llegó a montar un propulsor W12. Sin embargo, y como le pasó al Citroën C6, no tuvo éxito debido en gran parte a la 'marquitis' que hay en Europa.