Si pensamos en AMG rápidamente se nos vendrán a la mente los vehículos más deportivos y prestacionales de Mercedes-Benz. Sin embargo, los inicios de este departamento fueron como preparador, y ayudaron a marcas como Mitsubishi a crear el Mitsubishi Debonair V 3000 Royal AMG, variante deportiva de la berlina nipona.
Corría el año 1987 cuando la casa japonesa llamó a la puerta de AMG en busca de volver a colaborar y crear un vehículo único. De esta idea nació el Debonair V 3000 Royal AMG, una berlina de lo más peculiar y que no gozó del éxito esperado.
Mitsubishi Debonair V 3000 Royal AMG: una curiosa berlina
Pese a que eran otros tiempos, los ideales de AMG no diferían demasiado de los actuales: una estética más picante y una puesta a punto más deportiva. Sin embargo, el Mitsubishi Debonair V 3000 Royal AMG se quedó a medio camino en ambos aspectos.
Estéticamente nos encontramos con ligeros y sutiles cambios -jugada muy típica por aquel entonces-. Un alerón específico, un volante de nuevo corte, unas llantas de aleación y los logos AMG son los únicos elementos que diferenciaban a este Debonair V 3000 Royal AMG de las demás variantes.
A nivel mecánico el preparador alemán apostó por una suspensión ajustable en altura y poco más. El motor, que por aquel entonces era un DOHC V6 de 3.0 litros, desarrollaba 150 CV de serie y así se mantuvieron en la variante AMG. Dicha cifra se transmitía única y exclusivamente al eje delantero.
Sin lugar a dudas, no fue la creación que más ruido causó por parte de AMG, pero seguro que tendrá un hueco en los anales de la historia. Y es que, aunque el Mitsubishi Debonair V 3000 Royal AMG no tenga mucho de deportivo puro y duro, es un vehículo oficialmente modificado por AMG, excusa suficiente para que mantenga su valor intacto.