Le llaman ‘Captain Slow’, pero ya quisieran muchos para sí las manos que tiene el bueno de James May. Integrante del insoluble trío calavera de The Grand Tour (y ex-Top Gear), se ha puesto al volante de los mejores automóviles de mundo, pero, ¿qué hay de su colección personal? Estos son los mejores coches que ha tenido James May.

Porsche 911

Empezamos la lista con el Porsche 911 porque es un vehículo del que May ha tenido varias unidades, aunque fue un Carrera de 911, refrigerado por aire, al que ha calificado como el mejor coche que nunca ha comprado.

Mini 1275 GT

El urbanita ha formado parte de su colección, concretamente un ejemplar de 1275 GT, que tenía el techo decorado con la bandera a cuadros y faros supletorios en el paragolpes frontal.

Fiat Panda

No es el único coche pequeño que ha pasado por las manos del presentador, este Fiat ha sido uno de los coches más queridos por May, que hizo muchísimos kilómetros con él hasta que por averías tuvo que deshacerse del coche en 2014.

BMW i3

El sustituto del Panda fue el eléctrico de BMW, que utiliza como uno de sus vehículos de uso diario.

Ferrari F430

May siempre puso de manifiesto sus ganas de tener un Ferrari, algo que consiguió cuando se hizo con un F430 al que catalogó de mágico. No fue el único ‘cavallino’ que ha adquirido.

Ferrari 458 Speciale

La historia de como se hizo con su segundo modelo de la marca italiana es bastante curiosa, puesto que meditó tanto su compra que cuando fue a hacerse con él ya no estaba disponible. Por suerte acabó consiguiendo uno.

Vauxhall Cavalier

El primer coche que tuvo May no era ningún portento y es que, según el propio presentador, los tapacubos que lucía eran robados y una de las puertas traseras era de otro color distinto al vehículo.

Alfa Romeo 164

El Alfa Romeo tampoco es de los vehículos más espectaculares de la lista de los mejores coches que ha tenido James May, pero si que es uno de los más queridos por el presentador y el que usaba en su día a día en los años 90.

Saab 9-5 Aero

El sueco fue una alternativa premium a las clásicas marcas alemanas y en el Aero tenía su versión tope de gama gracias a un motor turbo con 260 CV de potencia.

Rolls-Royce Phantom

Como buen británico, con dinero y conocimiento del mundo del motor, no contar con un Rolls-Royce en su garaje sería un sacrilegio.