Si hay una marca que se lo toma en serio lo de esconder pequeños tesoros en sus coches, esa es Jeep. No sé vosotros, pero a mí me entusiasma esa dedicación que ponen los diseñadores de la firma americana, como si cada modelo fuera un libro de aventuras con sorpresas en cada página. Así lo comprobamos en su momento en el Jeep Avenger, que escondía un sinfín de los denominados ‘Huevos de Pascua’ (easter eggs como se le conoce en inglés) repartidos tanto por fuera como por dentro; una fórmula que acaban de repetirse en el nuevo Jeep Compass.

Una tercera generación del SUV que acaba de aterrizar con un aire más moderno y aventurero que sus hermanos del Grupo Stellantis con los que comparte plataforma y elementos mecánicos pero ante los que ofrece elementos diferenciadores como unas capacidades off road por encima de la media y, sobre todo, estos detalles ocultos.

No aportan potencia extra ni nada práctico, ojo, pero te sacan una sonrisa cuando los pillas. Yo he ido peinando un Compass de demostración y he dado con nada menos que una decena de elementos que molan y mucho. Vamos a desgranarlos uno a uno, con su ubicación y un poco de porqué creo que los han metido ahí. Prepárate para sacar la lupa y descubrir los huevos de Pascua del nuevo Jeep Compass.

Acampada

Empezamos por uno de los clásicos de todo Jeep. La escena en la esquina inferior derecha (si lo miras desde fuera) del parabrisas delantero. En ella vemos una imagen que puede ocurrir con cualquier modelo de la marca: acampar bajo las estrellas. En esta ocasión lo hacemos en una zona boscosa (hay abetos) y con ese toque aventurero que aporta tener una tienda de campaña en el techo de nuestro Compass. Una escena idílica.

Cielo estrellado

Pero claro, no puede haber escena idílica nocturna sin el pertinente cielo estrellado, el cual se sitúa en la zona superior de la luneta posterior para la que tendrás que tener un buen ojo para verlo.

Una alfombrilla rocosa

Sin salir de los elementos aventureros, cada una de las alfombrillas delanteras es un lienzo en sí. Hechas en material de goma (perfecto para la suciedad), en las dos podemos encontrar zonas rocosas que enfatizan el toque robusto del coche; mientras que en la del piloto también sumamos la silueta del coche y una tortuga que parece estar nadando.

Un rabilargo volando

Manteniendo el foco en la naturaleza, en la ventanilla de cortesía izquierda, justo detrás del pasajero que se sienta tras el conductor encontramos a un ave (creemos que es un rabilargo) volando por la misma, quién sabe si directa a la zona de acampada.

La parrilla de siete lamas no podía falta

Este es el sello de Jeep por antonomasia y en el Compass lo repiten en dos zonas. Lo ves en las llantas (medio oculto en el diseño) y en la parrilla delantera.

Un guiño al tatarabuelo: el Willys

Otro imprescindible: la silueta del Willys original, el abuelo de todos los Jeep. En el Compass anterior estaba en los puntos negros del parabrisas delantero; ahora, en el J4U, han variado y lo tienes tanto en el buge de la llanta como en la zona superior del salpicadero, a la izquierda del volante. Es como si dijeran: “seguimos la herencia, pero con nuestro toque moderno”.

La X de los bidones

Más detalles históricos: la forma de "X" inspirada en bidones de la Segunda Guerra Mundial del propio Willys que aquí verás tanto en la forma de los faros traseros como en los altavoces

El año que empezó todo

En el lateral del salpicadero, en la zona del conductor, verás el término “Since 1941” en relación al año en el que se fundó la marca y comenzó esta icónica leyeda.

El logo también brilla

Justo en el lateral contrario del salpicadero, donde el copiloto, tenemos el logo de Jeep iluminado que, además, tiene su réplica en la zona posterior del coche.

¡Menuda caza del tesoro, eh! Jeep no para de sorprendernos con estos detalles que convierten un coche en algo personal. Si pillas alguno más en tu Compass, cuéntamelo, que igual llegamos a los 15. ¿Te animas a buscarlos en el tuyo?