Poco a poco, hemos visto cómo desaparecían del mapa compactos deportivos como el
Ford Focus ST, el Honda Civic Type R o el propio Hyundai i30 N. Sin embargo, la marca coreana está preparando el regreso de la versión más picante de su hatchback. Hyundai va a recuperar el i30 N y, probablemente, será híbrido.
Según publica Autocar, que ha tenido acceso a una fuente bien informada, la compañía coreana ha comenzado a trabajar en una nueva versión del i30 N que estará impulsada por un motor de combustión y que contará con algún tipo de electrificación. ya a principios de este año, el jefe de la división N, Joon Park, comentó al medio británico que los futuros coches de alto rendimiento de Hyundai no necesariamente serán eléctricos puros y añadió que la marca N mantendrá una oferta diversa de sistemas de propulsión en los próximos años.
El Hyundai i30 N volverá, convertido en un híbrido
Era de esperar que, ante un regreso del compacto deportivo de Hyundai, recurriera a una mecánica electrificada. Por el momento se desconocen los detalles, pero, basándonos en lo que sabemos de los planes de la marca N para introducir nuevos modelos híbridos, el nuevo i30 podría utilizar una versión mejorada de un grupo propulsor ya existente (como el 1.5 litros híbrido del i30 normal), aunque también hay potencial para desarrollar un sistema de propulsión desde cero.
Recientemente, Hyundai confirmó que está utilizando un prototipo basado en el Veloster para probar un nuevo motor para coches de alto rendimiento y propulsado por combustión. En este caso, está colocado en posición central, aunque también es posible otra ubicación. Asimismo, la firma dijo que quiere "desarrollar un motor que cumpla con los requisitos de rendimiento del mercado y producirlo en masa sin problemas", lo que sugiere planes para introducir un nuevo coche deportivo con motor de combustión interna en volúmenes relativamente altos.
El Hyundai i30 N (prueba) se lanzó en 2017 como el primer modelo de la división N, basado en la tercera generación. Contaba con un chasis más rígido y un diferencial de deslizamiento limitado electrónico, además de un motor turbo de cuatro cilindros y 2.0 litros que producía 280 CV. En 2024 se descatalogó, junto con el i20 N, como parte de un movimiento para reposicionar la marca N "como pionera de los vehículos eléctricos de alto rendimiento" mientras comenzaba su impulso para eliminar los coches de combustión en Europa antes de la fecha límite de 2035.