Humo gris
Por su parte, con el humo gris es bastante más difícil determinar qué le podría pasar al coche. Para empezar, las diferencias con el blanco son muy sutiles a la hora de diferenciar el color, lo que hace más complicado saber si puede ser una cosa u otra. Pero es que además las averías no estarían del todo claras.
Sin embargo, quizá lo más lógico sería pensar en la falta de aire en la combustión interna debido a fallos en el sistema de inyección, aunque también podría deberse a una avería en el turbocompresor. Sea como fuere, lo verdaderamente recomendable es acudir al taller para que lo examinen en profundidad.