No es la primera vez que el Gobierno filipino destruye coches de lujo para luchar contra el contrabando -Taiwan hizo lo mismo con un Lamborghini Murciélago-. Y es que el presidente Rodrigo Duterte no descansa y sigue luchando para evitar la corrupción con medidas como esta, medidas que para los amantes del motor nos supone un duro golpe... Y es que dos excavadoras han sido las encargadas de destruir 68 coches y ocho motos, vehículos que en conjunto superaban los cinco millones de euros.

Entre los automóviles que han pasado a mejor vida había algún Ford Mustang, Lamborghini, Porsche 911 y modelos Mercedes-Benz. “Antes de desarrollar un lugar para hacer negocios se tiene que establecer la ley y el orden”, manifestaba Duterte. Y vaya si la está estableciendo...

Fotos: @pcoogov