Segunda generación

La segunda entrega duró algo más que su antecesor, llegando al lustro de vida. Las formas seguían siendo muy rectilíneas con una marcadísima silueta de coupé 'ochentero'... que sigue conquistando corazones a día de hoy. Entre ellos el mío, lo reconozco. Tiene ese 'aura' de clásico moderno.
Sea como fuere, era más bajo y más ancho que su predecesor, e incluía algo olvidado a día de hoy pero no por ello menos atractivo: faros escamoteables. Pero también resultó innovador, dado que se convirtió en el primer coche japonés con un sistema de ABS de 4 canales.








