Los vehículos Ford inspirados en aviones son una tradición desde hace más de una década; son fruto de la colaboración de la marca del óvalo con el evento EEA AirVenture que se celebra en Oshkosh, Wisconsin (EE.UU.), de manera anual y en el que el Ford creado para la ocasión se subasta con fines benéficos. Aunque no es el único nexo que tiene la marca norteamericana con el mundo de la aviación, puesto que llegó a crear un avión.

Ford Mustang AV8R

El primero de estos Ford vio la luz en 2008, pertenecía a la generación previa del Mustang y estaba decorado en gris oscuro y negro, con el rojo recalcando ciertas zonas, como la parrilla delantera.

Mustang GT Thunderbirds

Ford celebró el 60 aniversario de la formación aérea acrobática Thunderbirds (hace seis años), con una edición bastante discreta incluso a pesar de montar llantas Forgiato de 22 pulgadas.

Ford Mustang Red Tails

Este one-off honra la memoria de los Tuskegee Airmen, un grupo de militares afroamericanos que participaron en la Segunda Guerra Mundial a bordo de cazas y de bombarderos.

Ford Mustang Blue Angels

Otro homenaje a una escuadra de pilotos acrobáticos aunque, mientras que los Thunderbirds pertenecen a las fuerzas aéreas estadounidenses, los Blue Angels forman parte de la Armada.

Ford Raptor F-22

Aunque parezca historia del Ford Mustang, entre los Ford inspirados por aviones también hay hueco para la salvaje pick-up, con un diseño inspirado por el caza F-22 y un motor 3.5 V6 de 545 CV.

Shelby GT350 Ole Yeller

El homenaje aquí es al P51, el avión de propulsión más rápido en cruzar de costa a costa de los Estados Unidos. El combo de carrocería amarilla y neones verdes era de lo más llamativo.

Ford Mustang Eagle Squadron

El último one-off subastado, el pasado 2018, iba vestido para la guerra literalmente, con el verde de camuflaje adornado la mayoría de su carrocería, detalles de contraste en amarillo y el logo del escuadrón en el techo. Además, su motor estaba potenciado hasta los 700 CV.

Ford Mustang Apollo

Este como ‘bonus track’, no se inspira en la aviación si no en la carrera aeroespacial: un homenaje al Apollo. El blanco solo cede el protagonismo al negro en ciertas áreas y al rojo para ejercer de tono de contraste, sin contar las numerosas referencias a los Estados Unidos.