Los avances tecnológicos tienen tanto su lado bueno como sus cosas malas, pero viéndolos desde el lado positivo, lo cierto es que han servido para ponerles las cosas más difíciles a los delincuentes. Hay casos obvios, como las cámaras de seguridad o los sistemas de seguridad, pero otros más curiosos, como el hecho de que unos simples AirPods evitaran el robo de un Ferrari.
Los hechos ocurrieron en el estado de Connecticut, en Estados Unidos, hace unos días, cuando un ciudadano denunció que le habían robado su coche, un Ferrari 812 GTS valorado más de medio millón de dólares.
No había pista alguna sobre quien había sido, pero el hombre recordó que se había dejado en el vehículo sus AirPods, lo que fue un golpe de suerte ya que, como la mayoría de productos de Apple, cuentan con un sistema de localización que permite encontrarlos mediante GPS.

Tras decírselo a la policía, los agentes utilizaron la aplicación ‘Find My’ de la compañía para buscar los casos, con la esperanza de que todavía siguieran dentro del vehículo. Hubo suerte, localizaron el coche y cuando estaban cerca de él, el ladrón se percató de lo que estaba ocurriendo y le dio tiempo a huir, evitando la detención.
Sin embargo, la tecnología de Apple volvió a jugar un papel capital en el caso: el delincuente de se dejó su teléfono móvil en el vehículo, un iPhone que permitió conectarle con el crimen (en él había imágenes del Ferrari), localizarle y arrestarle.
Fue identificado como Dion Schontten, de 22 años y de Waterbury, que fue detenido y acusado de robo de vehículo de motor, al que unos días después se le añadió otro cargo idéntico por el robo de un Acura.
El jefe de policía de Waterbury, Fernando Spagnolo, ha declarado que “simplemente ya no vivimos en esa época en la que podemos dejar nuestros coches encendidos para calentarlos o nuestros coches encendidos mientras corremos hacia una tienda. Cuida tu propiedad. Sólo ten en cuenta que si no lo haces tú, alguien más lo hará”.






