Ferrari y motor de cuatro cilindros es una asociación extraña, ya que la firma italiana siempre ha tenido motores V12 y V8, excepto el V6 del Dino y los V6 actuales acompañados de tecnología híbrida. Sin embargo, hubo un día en que Ferrari creó un motor de cuatro cilindros, un litro de cilindrada y 91 CV que derivaba de un 3.0 V12.
A finales de los 50, Enzo Ferrari ordenó desarrollar un motor de cuatro cilindros. La intención era montarlo en su Fiat 1200 que usaba como coche personal. Inicialmente, tenía 850 centímetros cúbicos y entregaba 90 CV. Pero, finalmente, no se llegó a usar en ese coche. En su lugar, Enzo mandó hacer un modelo para acoger ese motor, con características muy diferentes.
El Ferrari de bajo coste con motor de cuatro cilindros
Ferrari encargó a Giotto Bizzarrini el desarrollo del chasis y a Bertone el diseño de la carrocería, de manera confidencial. En concreto, a un joven Giorgetto Giugiaro, que acabaría siendo su primer trabajo conocido. El coche se presentó en el Salón de Turín de 1961 bajo la denominación Mille, pero seis meses después cambió de nombre, como verás más adelante.
Giugiaro diseñó un coupé con unas líneas sencillas y muy del estilo de la época. Tenía un morro descendente, una parrilla estrecha que cubría casi todo el frontal, dos faros redondos, una silueta fastback muy marcada y una gran luneta trasera.
Bajo el capó, se escondía un motor de cuatro cilindros de apenas un litro, exactamente, 1.031 centímetros cúbicos. En realidad, era un motor que procedía del famoso V12 de 3.0 litros, con una cilindrada unitaria de 258 centímetros cúbicos. Estaba alimentado por dos carburadores Weber, tenía un cigüeñal sobre cinco apoyos y una compresión de 9,1:1. Producía 91 CV de potencia y estaba conectado a un cambio de cuatro relaciones fabricada por Rootes, con la primera sin sincronizar y un overdrive (Laycock, fabricado por Normanville), para la tercera y la cuarta.
El proyecto pasó a ASA
En principio, parece que Enzo Ferrari pensó en hacer una especie de “Ferrari para el pueblo”, un modelo más modesto, destinado a un público que no podía permitirse los lujosos y caros coches del Cavallino. Pero, finalmente, desistió de esta idea porque podía perjudicar a la imagen de exclusividad y prestigio de la marca Ferrari. Así que Il Commendatore cedió el proyecto a Oronzio da Nora, un empresario de la industria electroquímica que creó la compañía Autoconstruzioni Scoieta per Azioni (ASA).
Ferrari suministraba los motores, Bizzarrini el chasis y Bertone la carrocería. ASA se encargaba luego de ensamblar las distintas partes. Por fin, el coche se lanzó en 1962, aunque las ventas no empezaron hasta 1964. Sin embargo, el ritmo de producción era muy lento, apenas una unidad por semana. En total, ASA sólo construyó 150 unidades de este Ferrari con motor de cuatro cilindros, incluyendo el ASA 1000 GT y el ASA 1000 Spider que apareció poco después, y abandonó el proyecto.