Pedalgate
En este otro 'gate' diferente el protagonista es Toyota. La firma japonesa tuvo muchísimos problemas con sus modelos, y también con los Lexus, su filial premium, debido a que se aceleraban de manera repentina y sin que el conductor quisiera hacerlo.
Este inconveniente pasaba porque el acelerador se bloqueaba dado que el pedal tenía un fallo de fábrica, a lo que se le sumaban unas alfombrillas poco adecuadas y el mal funcionamiento del software encargado de esa parcela.
Los nipones tuvieron que pagar unos 1.000 millones de euros en sanciones.