Accidentes hemos visto muchos a estas alturas, pero eso no quita que algunos sigan sorprendiendo por lo rocambolescos que son o por la espectacularidad del impacto. Éste es uno de esos casos, y es que un Porsche acabó empotrado en el segundo piso de un edificio, muriendo tanto el conductor como el copiloto en el acto.

Los hechos tuvieron lugar en New Jersey, Estados Unidos, el pasado domingo por la mañana, concretamente a las 6:30. El vehículo en cuestión, un Porsche Boxster de color rojo, circulaba a alta velocidad por Hooper Avenue en la localidad de Toms River, lo que le llevó a perder el control, golpeando contra la media y saliendo disparado por el aire, cruzando varios carriles y acabando empotrado contra el segundo piso de un edificio comercial de la zona.

La trayectoria del vehículo debió incorporar una o varias vueltas de campana, puesto que al sacarlo del edificio se aprecia que aterrizó boca abajo.

El conductor era un joven de 22 años, Braden DeMartin, y su copiloto un joven de 23 años, Daniel Foley. Ambos fallecieron a causa del accidente, pero por suerte el edificio estaba vacío en el momento del impacto, lo que evitó que hubiera otros fallecidos o heridos como consecuencia.

Las autoridades acudieron al lugar de los hechos y tuvieron que cerrar al tráfico durante unas siete horas la propia Hooper Avenue entre Indian Hill Road y College Drive. El edificio ha sido declarado como inseguro y todavía están llevándose a cabo investigaciones.

Imagen: vídeo NJ@Yutube