Tiene uno, claro

A pesar de verle vestido de traje en la imagen superior (y en realidad casi siempre), tras ese semblante de directivo Takumi esconde una cara B que responde a la de un petrolhead purista. Por ello no es extraño que en el garaje del japonés se encuentre una unidad de este modelo.
Este GT-R, aunque en versión R32, está pintado en un gris metalizado muy característico y se puede ver de vez en cuando en Tokio, en Yokohama y en Atsugi, donde está el Centro Técnico de Nissan. Por cierto, tiene unas llantas del R34 y una pegatina del 'Midnight Club' en en paragolpes frontal.








