La estrategia de CUPRA de cara a los próximos (y presentes) años desde hace ya mucho tiempo está clara: deportividad... y electrificación. Y si bien es cierto que mantienen modelos tan radicales de combustión como el (prueba) CUPRA Formentor VZ, ahora llegan nuevos coches que prometen 'romperla'. Estoy hablando, claro, del CUPRA Raval, un 100% eléctrico que acabo de conocer.

Se trata de un utilitario por dimensiones exteriores, que no interiores, que estará disponible a partir de este mismo verano. ¿Su precio? Eso es lo mejor, puesto que sin incluir ayudas se situará en un punto de partida cercano a los 26.000 euros. No obstante, este nuevo CUPRA Raval es mucho más que una 'cara bonita' y una tarifa atractiva: te cuento todo lo que he sentido al verlo en persona y montarme en él.

Made in Spain

Efectivamente, el nuevo CUPRA Raval 2026 es un coche diseñado, desarrollado y fabricado en Barcelona utilizando la ya conocida plataforma MEB de los coches eléctricos que conforman la gama del Grupo Volkswagen. De todas formas, a pesar de tener una longitud que ni siquiera llega a los 4,05 m, por dentro es mucho más grande de lo que parece por fuera.

Esto se debe a la nula necesidad de incorporar elementos mecánicos indispensables en un modelo de combustión. Por eso aprovecha tan bien el espacio sin sacrificar la maniobrabilidad, puesto que con esas medidas puedes meterlo casi en cualquier rincón. De hecho, lo primero que sorprende es que tiene un maletero cuya capacidad mínima es de 430 litros. Impresionante.

Diseño y calidad, por dentro y por fuera

Quizá lo que más destaque según te acercas es su diseño, puesto que hay poco (o nada) parecido en la actualidad. A pesar de estar dentro de la gama de CUPRA tiene una personalidad propia muy marcada, con voladizos cortos y líneas extremadamente afiladas. Asimismo, hay triángulos, la forma geométrica que caracteriza a la compañía, por todos lados.

Mención especial merece su firma lumínica LED y unas llantas de entre 17 y 19 pulgadas, así como su morro de tiburón y los faros Matrix LED de la unidad en la que me he montado. Los pilotos traseros también llaman la atención, unidos en el centro del portón, y cuenta con la posibilidad de tener un techo bicolor. Pero es que además tiene un nuevo tono para su carrocería que cambia según le dé la luz: se llama Plasma Iridiscente.

En el interior también hay multitud de posibilidades de personalización, con una instrumentación digital que crece hasta las 10,25 pulgadas y una pantalla multimedia de hasta 12,9 pulgadas. La calidad de los materiales y ajustes es sobresaliente toques donde toques, y ofrece la posibilidad de equipar un sistema de audio con 12 altavoces firmado por Sennheiser.

Las luces encargadas de la cortesía también son 'moldeables' y los asientos sujetan especialmente bien en las versiones más deportivas. El volante, por su parte es muy ergonómico. Y aquí viene lo bueno: las plazas traseras son amplísimas. Teniendo en cuenta que es un 'segmento B', el hecho de que puedan entrar 2 adultos de hasta 1,90 metros de altura sin problema es un valor añadido importantísimo.

Autonomía y potencia suficientes

Además de lo comentado, ofrece múltiples sistemas de seguridad, 7 airbags, un diferencial electrónico VAQ, 15 ajustes diferentes de la suspensión deportiva DCC, tecnología V2L (Vehicle-to-Load, para cargar dispositivos externos) o la función E-Launch para aceleraciones más rápidas. Por su parte, los acabados son cuatro, y se dividen en Raval, Raval Plus, Endurance y VZ.

Los dos primeros van ligados a una batería LFP de 37 kWh de capacidad con aproximadamente 300 km de autonomía de acuerdo al ciclo WLTP, mientras que los dos altos de gama incorporan una batería NMC de 52 kWh con la que recorrer, de media, unos 400 km. Mientras tanto, las potencias son respectivamente de 116, 135, 211 y 226 CV, en función de la terminación.