Peugeot 1007
De vez en cuando a los franceses se le cruzan los cables y sacan al mercado un modelo raro. Mira por ejemplo el Renault Avantime, un monovolumen coupé de tres puertas. Demencial. El Peugeot al que nos referimos, eso sí, es algo más lógico. Al menos un poco. Hablamos del 1007.
También es un monovolumen, pero en este caso mucho más pequeño. Por debajo de los cuatro metros. ¿Qué le diferencia? Pues unas puertas que se abren deslizándose hacia atrás, como muchas traseras de, precisamente, monovolúmenes más grandes. Así era más fácil abrirlas en espacios pequeños.