Mercedes R63 AMG
El último de los coches que parecen menos potentes de lo que en realidad son es un Mercedes. Es posible que no recuerdes la primera generación del Clase R, un monovolumen que pasó sin pena ni gloria por el mercado español, pero que contó incluso con una versión preparada por AMG.
Esta variante procedente de Affalterbach recibía el apellido de R63, y podía acelerar de 0 a 100 km/h en 5,1 segundos gracias a un motor V8 de 6,2 litros y 510 CV de potencia. Además, tenía un maletero de casi 400 litros con tres filas de asientos. Pero costaba una 'pasta': desde unos 110.000 euros a mediados de los años 2000.