Los más ricos del mundo pueden tener todo lo que quieran y eso incluye cualquier vehículo, por exclusivo y exótico que sea. Pero, a veces, también conducen automóviles normales y corrientes, como el que puedes llevar tú. Los coches más austeros de los multimillonarios Elon Musk, Bill Gates, Jeff Bezos y Mark Zuckerberg.
Los coches más austeros de los multimillonarios: Honda Accord de Jeff Bezos
Sí, el fundador de Amazon tiene auténticos cochazos, pero también este Honda Accord. O, al menos, lo ha conducido hasta hace un tiempo. Se trata de un Accord de 1996 que, probablemente, lo adquirió antes de que se convirtiera en un empresario multimillonario.
Era el Accord de quinta generación, una berlina que se caracterizaba por un comportamiento bastante dinámico, a pesar de su concepción de vehículo familiar. Según el propio empresario yanqui, es un coche maravilloso.
Acura TSX de Mark Zuckerberg
No cambiamos de modelo, aunque sí de generación, porque este Acura TSX (equivalente a nuestro Honda Accord) de la década pasada es otro de los coches más austeros de los multimillonarios. Un coche cuyo precio se movía en torno a los 30.000 euros, calderilla para el fundador de Facebook.
Esta berlina del segmento D era muy apreciada por su confort de marcha, unos motores de gasolina de potencia suficiente y una calidad interior por encima de la media. Sea como fuere, estamos ante un vehículo muy discreto, sobre todo para alguien con varios miles de millones de dólares en el banco.
Volkswagen Golf GTI de Mark Zuckerberg
Sin duda, el Volkswagen Golf GTI es uno de esos coches que a todos nos gustaría tener. Un compacto potente, que ofrece grandes dosis de diversión al volante y también la practicidad de un coche normal para el día a día. Pero extraña que alguien que figura en la lista de los más ricos del mundo tenga un Golf, por muy GTI que sea.
En este caso, tenemos un Golf GTI con un motor 2.0 TSI con poco más de 200 CV, una potencia elevada, aunque lejos de los más de 300 y hasta 400 CV de los compactos actuales. Aun así, su sobriedad y funcionalidad casan a la perfección con la aparente personalidad Mark Zuckerberg.
Honda Fit de Mark Zuckerberg
Este coche llama más la atención, el equivalente a un Honda Jazz en Europa. Es uno de los coches más austeros de los multimillonarios y seguramente uno de los más modestos del fundador de Facebook. ¿Para qué querría este monovolumen compacto?
Dejando a un lado el poder adquisitivo del personaje, es un coche bastante cómodo para desplazarse por la ciudad, cuya modularidad y espacio interior está por encima de cualquiera de su segmento. ¿El truco? Los Magic Seat y un maletero enorme.
Toyota Prius de Mark Zuckerberg
Resulta que una de las personas más ricas del mundo tiene un Toyota Prius de tercera generación, un coche híbrido como el que utilizan muchos taxis en nuestras ciudades, lo cual, demuestra la preocupación por el medioambiente de Zuckerberg. Porque poca gente con tanto dinero se mueve en un coche híbrido que llame tan poco la atención o tenga menos de 150 CV.
Desde su llegada al mercado, el Prius se convirtió en un símbolo de la movilidad ecológica. Actualmente va ya por su cuarta generación, si bien esta última se ha caracterizado más por un diseño un tanto extraño que por cualquier otro aspecto.
Ford Focus de Bill Gates
Cambiamos de personaje, uno que muchas veces ha aparecido ocupando el primer lugar de la lista de las personas más ricas del mundo según Forbes, Bill Gates, el fundador de Microsoft. Actualmente, su patrimonio está valorado en unos 132 mil millones de euros, así que no tendrá problemas para comprarse el coche que le dé la gana.
Sin embargo, se sabe que, durante varios años, utilizó un modesto Ford Focus de 2008 para ir hasta su oficina de Microsoft.
BMW 320i Elon Musk
Ahora el más rico del mundo es Elon Musk, el fundador de Tesla. No tengas dudas de que posee todos los modelos de su propia compañía, faltaría más. Sin embargo, también tiene un coche bastante más terrenal, un BMW 320i.
Eso sí, no es un 320i cualquiera. Corresponde a un modelo de 1978 y, según reconoció el propio empresario, fue su primer coche y lo compró de segunda mano en 1994 por 14.000 dólares para arreglarlo él mismo. Posteriormente, solo lo tuvo durante dos años hasta que ya no lo necesitó más.