Jeremy Clarkson debe ser una de las personas del planeta que más coches ha conducido, motivo por el que clasifique une como muy malo no es buena noticia ni para el modelo ni para la marca. Estos son los 10 coches que Jeremy Clarkson ha catalogado como terribles.

 

Zenos E10 S

Además de criticar sus frenos que, según Clarkson, se bloquean con demasiada facilidad, soltó sobre el la siguiente lindeza: “No tiene puertas, ni ventanas, ni parasoles, ni radio, ni alfombrilla ni techo de ningún tipo. He visto lápices mejor equipados”.

Seat León X-Perience

Bastante duro con el modelo español, del que dijo que era “fácilmente el desperdicio más indescriptible de metal, vidrio y plástico desde el teléfono Kin de Microsoft”.

BMW X1 xDrive 25d

Fue meridiano con lo que opina respecto al modelo: “Detrás dice BMW y, como sabes los bueno que los BMW pueden ser, te esperas algo mejor”.

Opel Astra SRi Nav

Cuando cogió el compacto (aunque con los logos de Vauxhall) se limitó a decir que “está bien para cualquiera que necesite cuatro ruedas y un lugar en el que sentarse cuando se está moviendo”.

Nissan GT-R Track Edition

No, Clarkson no ha despotricado contra el Nissan GT-R del todo. De hecho, lo tiene en muy alta estima y dice del nipón que es un modelo de cinco estrellas, pero no opina lo mismo del Track Edition, puesto que su conducción es tan rígida que es casi peligroso para usar por la calle.

Renault Kadjar Signature Nav

Duras declaraciones el caso del Renault, al que calificó como una herramienta sin alma que nunca nadie anhelaría poseer o conducir.

Volkswagen Scirocco 2.0 TDi

Es curioso que el presentador tiene un Scirocco de primera generación, pero su reinterpretación moderna parece que no le gustó tanto: “En conjunto no hizo durante la semana otra cosa que recordarme cuánto quería un Golf GTI”.

Hyundai i800

Sus declaraciones dejan bastante clara su opinión sobre el coche: “preferiría aplicar crema solar sobre la espalda de James May antes que volver a viajar en el Hyundai i800”.

Infiniti Q30 Premium Tech

No es que el presentador sea un gran fan de Infiniti: “Sus coches siempre han sido aburridos y se han vendido en Estados Unidos a personas que están demasiado interesadas en la comida y el niño Jesús como para darse cuenta de que son unos Datsun más ásperos”.

Skoda Superb SE L Executive

Tampoco se anduvo con chiquitas con el Skoda, del que comentó que tenía la misma cantidad de alma que una nevera.