A lo largo de las últimas décadas nos hemos encontrado con varios modelos de coches infravalorados de los 80. Bueno, en realidad de todas las décadas. Sin embargo, en esta lista nos vamos a centrar justo en la mencionada. Vehículos que no estuvieron lo suficientemente considerados en su época, y que alguno de ellos han empezado a brillar últimamente. El resto, deberían hacerlo.
Audi V8
Este modelo de Audi es uno de los coches infravalorados de los 80 más desconocidos. Un vehículo llamado V8 que fue desarrollado para ejercer como el buque insignia de la firma de Ingolstadt. Tenía un estilo inspirado en los Audi 100 y Audi 200, y ya puedes imaginar cuál era su motor.
Fue el primer modelo de la marca con un bloque V8, y también pionero en combinar un sistema de tracción a las cuatro ruedas con una transmisión automática. Contaba con una potencia de casi 250 CV, por lo que no le faltaba 'chicha' precisamente. Además, incluía un sistema de control de crucero y un equipo de sonido firmado por Bose.
Honda Prelude
El primer japonés de esta lista de coches infravalorados es un Honda. El Prelude fue un coupé que, por si lo no sabías, se hizo con el galardón de Coche del Año en Europa en el año 1988. Sin embargo, a pesar de que es un modelo conocido, no está tan valorado como debería.
Puedes identificarlo, no obstante, como una versión coupé del Honda Accord, la berlina sedán de cuatro o cinco puertas. Aun así, fue innovador con varios sistemas tecnológicos. Por ejemplo, en su tercera generación contaba con un eje trasero direccional que le hacía destacar en dinamismo al volante.
Rolls-Royce Camargue
Parece increíble que un Rolls-Royce pueda figurar en un ranking de coches infravalorados. Sin embargo, así es. El Camargue fue lanzado en el año 1975 por la firma británica no solo como su modelo más avanzado, sino también como el coche de producción más caro del planeta.
Aun así, dejó un poco frío al gran público, que no lo recibió con tanto entusiasmo como esperaban en la marca. Por un lado, se criticaba su diseño. Además, como acabamos de decir, era muy caro. Ni siquiera la edición especial (y limitada) Limited, presentada un año después, le sirvió para redimirse.
Merkur XR4ti
Es posible que no conozcas al Merkur XR4ti. Pero si te digo que en realidad se trata de un Ford, quizá ya te vaya sonando de algo. Lo cierto es que se trata de un Ford Sierra adaptado a las regulaciones estadounidenses, y estuvo a la venta a finales de la década de los 80.
Bajó el capó equipaba un propulsor sobrealimentado por turbo de cuatro cilindros en línea y 2,3 litros de cilindrada. Su potencia era de unos 175 CV e instalaba una caja de cambios manual de cinco relaciones. ¿Su problema? Era caro. No obstante, dinámicamente era una delicia.
Volkswagen Corrado
No cabe duda: el (prueba) Volkswagen Golf fue el protagonista absoluto en la compañía alemana a lo largo de varias décadas. Y fue ese protagonismo el que dio alas a Volkswagen para fabricar el Corrado. Todo un rara avis en la actualidad del que extraña su baja valoración.
Hablamos de un coupé con un diseño espectacular, con una trasera que se ve muy 'gorda' y en el que si estás pensando invertir, podría ser buena idea. La lógica dice que se debería revalorizar. Especialmente interesante es la versión VR6, un mito dentro de la marca de Wolfsburgo, así como la G60.
Honda Legend
El Honda Legend es el segundo modelo de la firma nipona en esta lista. También conocido en otros territorios como Acura Legend, o incluso Sterling 800, fue una berlina de armas tomar. Podía estar propulsado por un impresionante motor V6 con 2,5 litros de cilindrada.
Ahora bien, su equipamiento de serie destacaba todavía más. Y es que en su época no era fácil encontrar un coche con ABS, asientos de cuero con regulación eléctrica o molduras de madera real. No obstante, acabó teniendo ciertos inconvenientes derivados de la corrosión y de la electrónica.
Audi 5000
En el último modelo de esta lista de coches infravalorados de los 80 volvemos a la marca de los cuatro aros. La tercera generación del Audi 5000 fue lanzada en el año 1982, y una de sus principales preocupaciones era resultar más aerodinámico que su predecesor. Y lo consiguió.
Su coeficiente aerodinámico fue de 0,30 Cx, un muy buen dato incluso a día de hoy. Era un coche muy silencioso y eficiente. Sin embargo, existieron una serie de problemas relacionados con una aceleración repentina sin que fuese solicitada por parte del conductor... en teoría. Un programa acerca del tema acabó de sentenciarle.